Fuerte apoyo a Javier Milei, condena a los subsidios y el impacto en los más pobres
Los empresarios esperaron décadas para escuchar un discurso de Gobierno tan a tono con lo pedido. Para mejor, durante el discurso inaugural, se levantaron los impuestos para importar alimentos de la canasta básica, lo que da una libertad que puede incomodar a más de uno de los sentados allí en tiempos de Javier Milei. La AmCham diseñó una exposición que logró mezclar sector privado y público, con el Gobierno dentro y los principales productores y representantes de distintos sectores productivos durante la sexta edición del AmCham Summit. En este escenario se confirmó el apoyo al plan económico y se condenaron los años de millonarios subsidios e hipertrofia del estado presente.
El cambio de época se siente en cada arista de la vida pública, y el sexto año de la edición de AmCham Summit no fue la excepción: el titular de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina, Facundo Gómez Minujin, habló y planteó la necesidad de la competencia en el sector privado, postergando el rol de un gigante estado, tal como se criticó en su discurso por el excesivo uso de subsidios. Fue al compás del anuncio por parte del Gobierno del final de los impuestos para importar alimentos incluidos en la canasta básica oficial.
Los empresarios encuentran hoy un discurso que se pide hace décadas, pero que ahora desembarca con la impronta de Javier Milei, donde no existen las buenas formas ni las propuestas para debatir. El centro del discurso de AmCham gira entorno a la importancia de un estado que permita interactuar a los diversos sectores productivos e interlocutores que vieron llegar funcionarios públicos que arruinaron o entorpecieron de mínima sus planes poco tiempo atrás. Desde Guillermo Moreno y las anécdotas del revólver a las SIRA de Matías Tombolini y Sergio Massa para pagar supuestos sobornos para poder importar y producir posteriormente.
Los subsidios fueron el blanco principal del también CEO de JP Morgan, Gómez Minujín, quien habló temprano en una jornada signada por el apoyo al plan y los conceptos del Gobierno y el plan económico, basado en el equilibrio fiscal, la quita de beneficios a la denominada "casta" y la convocatoria al sector privado para mejorar la competitividad. “no es sostenible una economía basada en el subsidio a los alimentos, la salud, la educación, la seguridad, el transporte, la vivienda, el combustible, la luz y el gas", dijo Minujin. Sólo en cajas a las obras sociales de los sindicatos, Alberto Fernández destinó casi 5.800 millones de dólares en subsidios, lo que Javier Milei busca descentralizar mediante la libre elección de cobertura médica en los afiliados.
La política dio presente, lo hizo el Gobierno a través de ministros, y lo hizo Jorge Macri, quien en términos económicos está alineado con la idea de Javier Milei y así lo planteó: "creo en la necesidad de encontrar acuerdos estructurales que le den certeza, sobre todo a aquellos que invierten, desarrollan y tienen la inmensa responsabilidad y oportunidad de generar riqueza en la Argentina”, planteó sobre el sistema impositivo. Y agregó: "estoy convencido de que el progreso sólo es posible si hay libertad para emprender, invertir y crecer, es importante dejar de lado las visiones personales, salir de los lugares de comodidad y entender que la gente la está pasando muy mal", concluyó.
Es el desafío primario de los empresarios, muchos convocados en el Centro de Convenciones de la Ciudad, el de empezar a competir en distintos rubros donde la concentración del sector productivo es histórica, especialmente en alimentos. Las 719 empresas convocadas hoy representan el 45% de lo que exporta el país, es decir, un cuarto del PIB y 4 de 10 pesos de la recaudación fiscal final. El mensaje del sector privado es claro: si el Gobierno genera el contexto para poder competir y aumentar ventas, no va a encontrar escollos por parte de los hombres de traje que aplaudieron el discurso inaugural, basado esencialmente en desterrar lo hecho por el kirchnerismo.
El final de los impuestos a la importación alimentaria tiene asidero dentro de la óptica liberal que impulsa Javier Milei: son veinte las firmas que concentran casi el total de los alimentos de Argentina, con menos firmas aún que concentran el total de la venta supermercadista a través de distintas cadenas. Los presentes invitados conocen de manera directa o indirecta el pensamiento de Javier Milei y Luis Caputo, ministro de Economía y parte de los que dejaron conceptos de lo venidero en materia de exportaciones y producción. Serán meses de acostumbramiento a una libertad novedosa e inuscitada, pero reclamada en cada café empresarial de los últimos años.

