Exclusivo: todo lo que ocurre detrás de bambalinas en la Cumbre del FMI y el Banco Mundial
Arranca la Cumbre del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial(BM) y como es habitual los participantes se centrarán en las perspectivas económicas mundiales que proyectan un crecimiento global de aproximadamente el 3% para 2024, con una economía estadounidense que se comporta mejor que el resto, con el estancamiento de Alemania que puede arrastrar a Europa hacia abajo y las previsiones del Fondo para Japón, superiores a las de muchos analistas privados.
Por su parte, la economía china está languideciendo, a pesar de las recientes medidas de política monetaria y se duda del impacto del estímulo fiscal.
Así y todo, las reuniones del FMI y del BM acogerán con agrado la caída de la inflación en las economías avanzadas junto con las reducciones de las tasas de interés, al tiempo que expresarán con razón preocupaciones sobre la indisciplina fiscal.
Hasta aquí todo parece normal, pero la verdadera acción ocurre detrás de escena como bien lo señala Mark Sobel, presidente del Official Monetary and Financial Institutions Forum (OMFIF) en EE.UU. quien hace foco en la agenda de la cumbre, la reestructuración de las cuotas del organismo y los desafíos geopolíticos y de desarrollo. Veamos.
La agenda
Por un lado, el FMI abordará varias cuestiones operativas. “Con razón se sentirá satisfecho con la deuda de los países de bajos ingresos, y citará los avances logrados con Zambia y Ghana en el marco común. China se está mostrando más abierta en materia de deuda, pero los montos y las condiciones de sus préstamos siguen siendo opacos y los plazos para alcanzar acuerdos son
inciertos”, señala Sobel.
Vale recordar que las economías avanzadas eliminaron las deudas oficiales hace dos décadas, en virtud de la Iniciativa para el Alivio de la Deuda Multilateral. “El espacio fiscal resultante fue absorbido por los préstamos de los países de bajos ingresos (a
menudo de manera no productiva), incluida China. Ahora, incluso después de recibir alivio, los países de bajos ingresos a menudo se encuentran agobiados por un exceso de deuda.
Sri Lanka, aunque no es un país de bajos ingresos, es un ejemplo emblemático de un país que sufrirá después de la reestructuración un enorme sobreendeudamiento, algo que lamentablemente el análisis de sostenibilidad de la deuda del FMI previó”, profundiza el experto y exfuncionario del Tesoro de EE.UU. y del FMI.
Por otro lado, el directorio del FMI ha decidido reducir significativamente los recargos de los préstamos, mientras que los ingresos por recargos en curso apuntalarán aún más el capital del Fondo y proporcionarán un gran aumento en los recursos de subsidio para los préstamos del FMI a los países de bajos ingresos.
“Es un paquete bienvenido, bueno y justo, que reconoce que, incluso si el FMI ha alcanzado sus objetivos de capital, sigue siendo una organización financiera y es sensato cobrar tasas más altas en préstamos a gran escala y de alto riesgo. El uso de los ingresos por recargos en curso para aumentar los recursos de subsidio para los préstamos concesionales del FMI a los países de bajos ingresos merece especialmente elogio", explica Sobel.
Y agrega que "los préstamos a los países de bajos ingresos son fundamentales para las operaciones del FMI, con más de 30 programas. Los recursos de subsidio son vitalmente necesarios para crear un modelo de préstamos más grande, más sólido y autosostenible”, apunta el experto.
Reestructuración de cuotas
En 2023, el FMI acordó un aumento del 50% de la cuota de los países miembros, lo que reduciría en consecuencia otros fondos de préstamo. Las aprobaciones internas deben realizarse en noviembre, pero lamentablemente, Estados Unidos volverá a llegar tarde; el Congreso debería dar su aprobación lo antes posible.
“El directorio del FMI debe trabajar para presentar, a mediados de 2025, posibles enfoques para orientar un realineamiento de las cuotas, incluida una nueva fórmula para el cálculo de las cuotas. No se esperan avances en el corto plazo. Cabe señalar que las cuotas determinan el poder de voto, deben sumar el 100%. Europa tiene una ponderación superior, pero no lo acepta. Varios países del este de Asia tienen una ponderación inferior (India, Indonesia, Vietnam; China, en gran medida). Muchos otros mercados
emergentes y países en desarrollo creen que sus cuotas deberían aumentar, pero el argumento es cuestionable", remarcó Sobel.
“Dada la política estadounidense y las tensiones con China, es difícil imaginar cómo EE.UU. podría respaldar un aumento de la cuota de China, incluso si una mayor cuota china está plenamente justificada. Bloquear una cuota socavará el multilateralismo y fomentará el regionalismo. Las disputas prolongadas sobre la fórmula de las cuotas pueden convertirse en una fachada para tácticas dilatorias”, sostiene el experto del OMFIF.
De todos modos, con el foco puesto en asegurar las aprobaciones nacionales para el acuerdo de cuotas del año pasado para noviembre, el progreso en la realineación de cuotas no es un tema de la reunión anual, agrega.
Desafíos geopolíticos y de desarrollo
En cuanto al BM, hará hincapié en los desafíos clave para el desarrollo que son coherentes con su visión pomposa de eliminar la pobreza extrema e impulsar la prosperidad compartida en un planeta habitable. Estos desafíos también son coherentes con el imperativo de alcanzar los 17 objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas y las 169 metas asociadas, abordar
los problemas de la deuda, movilizar recursos internos, prepararse para las pandemias y otros.
Los avances en la Hoja de Ruta de la Evolución para liberar recursos para más préstamos de los bancos multilaterales de desarrollo, incluso para el clima, serán bien recibidos y se exhortará a hacer más. “Un desafío operativo clave es si se puede implementar un paquete de medidas de la Asociación Internacional de Fomento 21 amplio y sólido, pero esa es una cuestión que se tratará más en la sesión de promesas de contribuciones de la AIF en diciembre que en las reuniones anuales.”, señala Sobel.
“A pesar de la aparente calma, los delegados tras bambalinas estarán llenos de inquietud, horrorizados por los crecientes riesgos globales. ¿Podría Donald Trump ganar la presidencia y qué podría significar eso para el multilateralismo, la interdependencia y el papel de EE.UU. en el mundo? ¿Las tensiones en Medio Oriente se intensificarán aún más y arrastrarán a EE.UU. e
Irán a la contienda? ¿Podrían explotar los precios del petróleo o se mantendrán las recientes caídas? ¿Tendrá algún fin la brutal guerra de Rusia contra Ucrania? ¿Podrán EE.UU. y China mantener a raya sus tensiones y podría Taiwán verse involucrado en la mezcla? ¿La indisciplina fiscal en las principales economías pondrá en peligro el crecimiento global y la estabilidad financiera, por no hablar de los flujos de ayuda oficial? Para colmo, los mercados financieros parecen sorprendentemente complacientes ante estos enormes riesgos”, sentencia Sobel.

