Sábana corta: cómo estirar los ingresos hasta cobrar el próximo sueldo
A la mayoría de las personas no le hace falta ningún estudio para comprobar que entre el 17 y el 20 de cada mes su cuenta bancaria está prácticamente en cero. En este marco, la mayoría busca suplementar sus ingresos con mayores horas de trabajo, ya sea de manera independiente, ventas o un segundo o tercer empleo.
Sin embargo, en la carrera contra la inflación todo suma para evitar o minimizar los malos tragos hasta que llegue el nuevo sueldo con la sensación de que esos 10 días se estiran como un chicle.
En este marco, el economista José Vargas de la consultora Evaluecon recordó que a partir del día 17 de cada mes el salario comienza a quedar chico y se agudizan las estrategias para llegar. Hasta hace un tiempo, la primera -además de trabajar más- tenía que ver con pedir ayuda a un familiar. Así, entre padres, hijos y hermanos se apoyan mutuamente con dinero o insumos según las necesidades. Sin embargo, dado el contexto, esto es cada vez más difícil para muchos.
Por este motivo, aparece la segunda estrategia que es recurrir al financiamiento a través de préstamos o de tarjetas de crédito. En esta línea, crece la cantidad de plásticos dentro de una misma familia en donde suele haber más de dos tarjetas por integrante. En este punto, según contó Rubén David, gerente del mayorista Oscar David, buena parte de sus clientes llegan entre el 22 y el 26 que es cuando comienzan a cerrar la mayoría de las tarjetas.
En palabras del asesor financiero Gastón Lentini es una buena manera de ganarle 30 días a una inflación que hoy está en torno al 25% mensual. En estos casos, siempre hay que tener claro cuál es el Costo Financiero Total (CFT) y saber si se podrá cancelar la totalidad del resumen. Es que ir solo por los mínimos no hará otra cosa que dificultar las finanzas personales en el corto y mediano plazo, en lugar de facilitar el consumo.
Compras económicas
En un contexto de crisis, la mayoría de las familias ya ha comenzado a ajustarse su cinturón. Se trata, para quienes tienen ingresos medios y hasta medios altos, de minimizar salidas o suspender vacaciones. También están los que sopesan cuidadosamente las actividades extra de chicos y adultos, como clubes, deportes u otros que podrían sufrir bajas más adelantado el año. Lo mismo sucede con la postergación de compras de indumentaria y calzado mientras que cada vez más vuelven al transporte público o desempolvan la bicicleta dado el precio de la nafta.
Sin embargo, el consumo de alimentos no se puede postergar y –por este motivo- se encuentra entre los bienes que más aumentan. Incluso, la dispersión de precios es tan alta que la primera recomendación es no convalidar valores excesivos, buscar las ofertas y –en palabras de Vargas- mantenerse informados. Es decir, haber consultado o seguir la evolución de algunos precios antes de dar el sí, con el objetivo de evitar gastos innecesarios.
En este marco, además de las ofertas, otra opción es volver a la cocina casera para evitar gastos en panificados que hoy tienen precios altísimos. Por este motivo, cada vez más personas se reúnen para comprar por cantidad en verdulería, pero también en carnes. Hay que tener en cuenta que hay precios muy convenientes en la compra por 10 kilos de pata muslo o pechuga, por ejemplo. Del mismo modo, la carne por pieza (entre 2 y 4 kilos) también tiene precios menores y, por supuesto, también el maple de huevo, que trae 30 huevos.
Ideas para los primeros días del mes
Por último, es importante tener en cuenta algunas ideas ya no para esta altura del mes sino para los primeros días, que es cuando –sueldo mediante- se posee mayor liquidez y se puede hacer algún ahorro o diferencia. En primer lugar, según comentó el economista de Value International Group, Daniel Garro, en un contexto de tasas negativas, inflación alta y dólar que irá hacia arriba, esta última puede ser una alternativa posible. En ese caso, los que ya están dolarizados no deberían hacer movimientos a menos que busquen opciones de inversión.
Por otro lado, los que tienen pesos -la mayoría de los que dependen de un salario- deben realizar estrategias para evitar licuaciones a medida que pasa el tiempo. Adelantar la mayor parte de los consumos necesarios y posibles para el mes es una opción. Otra puede ser evaluar un plazo fijo (pese a que hoy pierde contra la inflación) y, especialmente, plazo fijo UVA más allá de las reticencias de algunos bancos a otorgarlos.
Otra opción es colocar el dinero en las billeteras virtuales como Naranja X, Mercado Pago u otras que dan un interés diario por saldos remunerados a partir de diferentes mecanismos de actualización o inversión. Hay que decir que éstos son menores que hasta hace unos meses y también que la inflación, ya que hoy no superan –en general- el 90% anual. Sin embargo, se trata de un beneficio superior a tener los pesos inmovilizados en la cuenta bancaria.

