Ferias

Ferias: la nueva tendencia sobre el vino y cómo impacta en el consumo

La invitación a degustar varias etiquetas en un lugar es el primer llamador de estos espacios que se multiplican en diversas plazas del país. La posibilidad de probar, vender y conectar al vino con experiencias divertidas son algunas de las claves por las consumidores y bodegueros las eligen.

Diana Chiani
Diana Chiani viernes, 1 de septiembre de 2023 · 20:38 hs
Ferias: la nueva tendencia sobre el vino y cómo impacta en el consumo
Las ferias de vino son una manera distendida de conectar con el mundo vitivinícola Foto: Gentileza

Degustar varios vinos en un solo lugar, encontrar etiquetas nuevas, disfrutar de un espectáculo musical y comer algo rico para acompañar el vinito. La experiencia que ofrecen las ferias de vinos busca un encuentro cercano con los elaboradores en un entorno distendido. Para las bodegas, estos espacios cada vez más habituales, son una manera de mostrarse, vender y establecer o reforzar la conexión con sus consumidores.

Distintos referentes del sector coincidieron en que el formato de feria es una tendencia que ha crecido en los últimos años impulsado, en parte, por los sunsets (fiestas al atarceder) que se realizan en las bodegas. No son lo mismo, pero esta modalidad específica de enoturismo es una manera de acercar al público joven así como de vivir el mundo vitivinícola desde un lugar más lúdico y descontracturado.

En Argentina, Buenos Aires y Mendoza son las principales plazas en donde se realizan las ferias. En la primera porque allí está el grueso de los consumidores y en la segunda debido a que tanto turistas como locales buscan formatos nuevos para relacionarse con el vino. Creador de la Chachingo Wine Fair que ya tuvo ediciones en ambas provincias y llegará a otras este año, Alejandro Vigil expresó que lo interesante de una feria tiene que ver con la diversidad.

“Tener la posibilidad de encontrar vinos, encontrarse cara a cara con el enólogo, pasar del Instagram a estar frente a frente es una realidad que nos ayuda a todos”, sumó Vigil. Esta amplitud no solo se da hacia adentro de cada feria sino también en las diversas propuestas entre sí.

Las ferias son espacios de encuentros. Foto: Dionisias Wine Fair.

Javier Menajovsky, fundador de Wine Revolution, una productora que desde hace diez años organiza ferias de este tipo, destacó que los eventos apuntan a públicos diferentes así como traen opciones diversas. Alta gama, bodegas más chicas, electrónicas, con música en vivo y posibilidades que se multiplican en función de diversos factores con el fin de disfrutar del vino y vender.

En este abanico, la Dionisias Wine Fair, que el 9 y 10 de septiembre realizará su segunda edición en el espacio Arizu, pone de relieve a las mujeres hacedoras de vino. “El objetivo inicial es levantar el perfil de las mujeres enólogas y poner en valor sus propuestas”, destacó Gabriela Malizia organizadora, con Florencia Da Souza, de esta propuesta.

Malizia también expresó que las ferias son espacios de encuentro entre ambas puntas de la cadena vitivinícola condimentadas con música, comida y experiencias que incentivan y refuerzan el consumo. En palabras de Menajovsky, el vino es un producto que se vende al probarlo mientras que Vigil sintetizó: “Este contacto acerca al consumidor nuevo al tiempo que reafirma a los que eligen al vino desde siempre”. 

Un ticket, varias copas

Existen diversas modalidades de las ferias de vinos. El 6 y 7 de septiembre se realiza en Mendoza una nueva edición de la feria Vinos & Negocios que se replica en Buenos Aires todos los años y está orientada específicamente a reunir a compradores profesionales de bebidas con productores de vinos y destilados. Con la participación de más de 100 bodegas, dueños de vinotecas y distribuidores tanto locales como brasileños son especialmente invitados a formar parte del evento.

Foto: Dionisias

“Más allá de esta que tiene una modalidad del estilo Prowein, sí hay una especie de boom en la realización de este tipo de ferias”, destacó el fundador de Wine Revolution. Desde su punto de vista, por un ticket relativamente económico en comparación se cuenta con la posibilidad de degustar varios vinos _muchos de alta gama_ así como de hacerlo en una suerte de ambiente amigable y controlado.

Por caso, el ingreso a Dionisias es gratuito y en el espacio habrá bandas en vivo, stands de productos mendocinos y foodtrucks. Para acceder a la degustación de vinos se puede adquirir el pase full por entradaweb o pagar una consumición en el lugar por seis vinos que sale $3.000. Tanto aquí como en otras ferias se suele cobrar un seguro de copa que luego se devuelve. También este  mes, la reconocida enóloga Agus de Alba organiza en Buenos Aires Hola Feria, con la presencia de reconocidos enólogos.

Un instrumento de marketing

“Hay un público ávido de estos formatos”, destacó Menajovsky al tiempo que agregó que es una modalidad conveniente para las bodegas. Para muchas se ha convertido en una importante herramienta de marketing así como en la posibilidad de sembrar una semilla en los consumidores jóvenes y en el largo plazo.

En la diversidad está la riqueza de las ferias sectoriales.
Foto: Vinos y Negocios

En Dionisias también se ofrecerá una opción que cada vez más ferias utilizan y es la posibilidad que se da a los visitantes de comprar botellas de los vinos que les gusten. Es una opción más para los clientes que no siempre tienen a mano muchas de las etiquetas que se degustan en las ferias, así como para las bodegas, que pueden realizar una venta de manera directa.

“Algunas van a vender sus botellas y otras llevan sus QR para promocionar sus tiendas virtuales”, destacó Malizia. Es que, por una cuestión de políticas empresariales, muchos establecimientos no quieren competir con sus distribuidores o no venden por fuera de los canales preestablecidos. Así, estar en las ferias es, según Mejanosky, es una manera de comunicar la marca y apoyar el producto.

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