Blockchain – ¿Una cadena para la libertad o para la dependencia?
Satoshi Nakamoto, creador de Bitcoin, hizo una implementación particular de blockchain que es descentralizada, lo que en la práctica significa que cualquiera que tenga interés en participar de la red, puede tener su propio nodo, que no es más que una copia de la blockchain de Bitcoin y el software que es capaz de validar que la información y las transacciones se mantengan íntegras evitando el doble gasto. La información de todo lo que ocurre en la blockchain está asociada a direcciones de billeteras. Cada billetera, un número único, no tiene relación directa con ninguna persona real, aunque existen formas de relacionar unas y otras
por fuera de la blockchain.
Dependiendo del caso puede ser una inferencia a partir de datos como dirección IP, dispositivo, geolocalización desde donde se opera una billetera y en otros la relación es brindada directamente por cada persona, por ejemplo al registrarse en un Exchange centralizado que requiere validación personal similar al Know Your Customer de un banco tradicional. Por eso se dice que la red de Bitcoin es seudónima, pero no necesariamente anónima.
El anonimato es posible llevando adelante ciertas buenas prácticas que resguardan la identidad. Una característica adicional del dinero sobre blockchain es que es programable. Esto permite por ejemplo que el dueño de una billetera decida si para transferir se requiere una única o varias firmas, si se puede transferir en cualquier momento o el dinero queda bloqueado hasta determinada fecha y más, pero quien decide que pasa con su dinero es el dueño de la billetera.
Como conclusión, blockchain y descentralización combinados dan a Bitcoin la capacidad de delegar el poder en una comunidad abierta, sin barreras de ingreso y sin un poder centralizado que controle o decida. El control y las decisiones están en manos de la comunidad que opera por consenso, algo así como una forma de democracia digital.
Capitalismo de vigilancia. Desde hace años viene avanzando el capitalismo de vigilancia. Aplicaciones que controlan nuestros datos y hacen y abuso de información que muchas veces entregamos voluntariamente y otras que obtienen de forma solapada o clandestina. Ubicación, gustos, nombre y apellido, dirección, parientes, amigos, mails, número de teléfono, búsquedas en internet, lugares que visitamos, cuando los visitamos, con que asiduidad, como gastamos nuestro dinero, cuanto dinero tenemos, donde viajamos de vacaciones, nuestro poder adquisitivo, el modelo de celular, computadora, televisión, el tiempo que dedicamos a trabajar y al ocio, con quienes chateamos y con quienes nos reunimos. Películas que nos gustan y las que no. Locales, marcas, colores, preferencias sexuales, gustos.
Permanentemente estamos entregando información a cambio de comodidad. Y una vez que entregamos los datos a una empresa, perdimos el control para siempre. Esa información se utiliza para ganar dinero, en forma directa por quién lo obtuvo o vendiéndola a otros para que nos ofrezcan bienes y servicios. Y todo esto sin tener en cuenta el uso por delincuentes para actividades ilegales.
Todo esto que describo pasa hoy. Para que quede claro: Saben dónde fuimos, donde estamos en este momento y con quien. Lo que consumimos, lo que tenemos, lo que queremos, lo que nos gusta, lo que no nos gusta. Conocen nuestra vida mejor que nosotros mismos, porque ellos no borran información, ellos no olvidan y pueden procesar con algoritmos e inteligencia artificial millones de datos por segundo obteniendo patrones de comportamiento para saber lo que vamos a necesitar, lo que vamos a querer, lo que vamos a pensar.
CBDCs y blockchain, una cadena para la vigilancia y la dependencia. Actualmente gran parte del manejo del dinero se hace a través de transacciones electrónicas. Desde el punto de vista del capitalismo de vigilancia, el manejo de efectivo ofrece más privado
que cualquier transacción electrónica. Con efectivo, solo los participantes de la transacción cuentan con información, que generalmente es poca o nula. En las operaciones electrónicas todas las partes que interactúan se quedan con los datos: bancos, financieras, integradores financieros, tarjetas de crédito, fintechs, empresas de marketing.

Qué son las CBDCs
CBDC es la sigla de Central Bank Digital Currency o Moneda Digital del Banco Central. Es dinero fiat creado con tecnología blockchain. Sin entrar en detalle, no parece una mala idea. Dinero digital, ordenado, traceable. Pero recordemos nuevamente algunas características de Blockchain y Bitcoin para entender sus diferencias con una CBDC y las implicancias de esta en nuestra vida diaria. Como vimos al inicio del artículo, la blockchain es una base da datos histórica, que garantiza la integridad y nunca se borra. Por lo tanto permite recorrer la historia de una moneda desde su creación (coinbase) hasta el momento actual. En otras palabras, recorriendo la blockchain podemos saber como se fue moviendo el dinero entre billeteras hasta el día de hoy. Bitcoin y
una CBDC en este sentido son exactamente iguales.
Ahora veamos algunas diferencias:
- Todas las billeteras CBDCs (imaginemos una cuenta bancaria) están directamente relacionadas a una persona. No hay posibilidad de privacidad y la información está en manos del estado.
- Las decisiones sobre una CBDC las toma en forma centralizada el Banco Central, es decir, los políticos gobernantes.
- La trazabilidad histórica junto con la identificación de las personas a las billeteras hacen que no exista la privacidad.
- La capacidad de hacer dinero programable sobre blockchain permite que quienes tienen el control centralizado al crear monedas puedan asignarles ciertas características, por ejemplo:
- Dinero con vencimiento. No permite ahorrar. Si no se gasta en un tiempo determinado se pierde (se quema en la jerga blockchain)
- Control de rubros. Cierta cantidad de dinero se puede gastar solo para determinados rubros. Por ejemplo, 50% en comida, 20% en servicios, 20% libre, 10% ahorro forzado.
- Los impuestos pueden cobrarse en forma compulsiva. A eso se suma la creatividad de la mala administración política para crear impuestos, cambiar las reglas de juego, cobrar en forma anticipada y aplicar el primero pague después reclame.
- Bloqueo y embargo de dinero se puede hacer en forma sencilla y unilateral por el banco central o los entes reguladores.
Conclusión: La tecnología blockchain puede brindar libertad y autonomía a los individuos con una implementación descentralizada como la de Bitcoin, pero también puede ser utilizada para lograr exactamente lo contrario: el capitalismo de control en manos del estado, la peor de las pesadillas. Es imprescindible que todos entendamos el poder de las CBDCs y el efecto que pueden tener en nuestro futuro. Lo que nos queda de libertad está en juego.
* Juan Pablo da Rocha
Nota: Ante dudas o recomendaciones adicionales, es posible contactar al autor vía [email protected] o seguimiento en Linkedin.



