El Gobierno en campaña contra una devaluación: ¿hay que creerle?

El Gobierno en campaña contra una devaluación: ¿hay que creerle?

Martín Guzmán y Cecilia Todesca salieron a calmar expectativas de devaluación. Fue tras las ventas de dólares del BCRA en la semana pasada. El dólar blue cerró a $181 en la primer jornada de la semana con un BCRA que no necesitó intervenir. Persisten dudas igual de saltos después de las elecciones.

Guillermo Laborda

Guillermo Laborda

El Gobierno lanzó esta semana la campaña para frenar los temores a una devaluación: fue a través de declaraciones del ministro de Economía Martín Guzmán por un lado y de la vicejefa de Gabinete Cecilia Todesca, por el otro. La semana pasada, las ventas de dólares en el mercado mayorista que debió hacer el BCRA, 320 millones en cuatro días, acrecentaron los temores en la plaza sobre una devaluación después de las elecciones legislativas de noviembre.

Martín Guzmán afirmó ayer en C5N que “tenemos todos los instrumentos para mantener la brecha cambiaria con el dólar oficial. Si bien hay algo de ruido en la etapa pre electoral, tenemos instrumentos para neutralizar esas oscilaciones de precios”. Además agregó que “vamos a cumplir con la ley de Presupuesto que proyectaba un tipo de cambio oficial de 102,40 pesos; hemos ido acumulando reservas y no va a haber disrupciones cambiarias después de las elecciones”.

Martín Guzmán. 

Cecilia Todesca, horas atrás, descartó la posibilidad de una devaluación. “La devaluación no es la solución a ninguno de los problemas. No vamos a devaluar. Cada vez que el tipo de cambio salta arrastra a los precios". Luego dijo que "el tipo de cambio está en un nivel elevado. No debería ser un problema, lo que no quiere decir que no haya turbulencias vinculado con las elecciones y con la segunda mitad del año, que se liquidan menos las exportaciones", explicó. 

Ahora bien, ¿hay que creerles a los funcionarios? Por lo pronto, hay que aclarar que lo que está en discusión es si la cotización del dólar oficial va a pegar un salto brusco antes o después de las elecciones del 14 de noviembre. Es prácticamente seguro que ello no ocurrirá antes de esa fecha dada las herramientas que aún posee el BCRA a mano, desde la venta de reservas, la venta de dólar a futuro en el ROFEX y eventualmente mayores restricciones a las exportaciones.

Cecilia Todesca. 

Inmediatamente después de esa fecha tampoco debería sobrevenir cambios. Pero mucho dependerá de las señales que emita el Gobierno tras las elecciones. Un rápido acuerdo con el FMI puede evitar saltos cambiarios bruscos. Romper relaciones con el FMI puede acelerar la presión en el mercado de cambios. Son dos escenarios completamente diferentes en función de lo que el kirchnerismo disponga hacer con las negociaciones con el organismo internacional.

Pero distinto es el camino que pueden tomar las cotizaciones del dólar en la Bolsa o el blue. El gobierno puede controlar el tipo de cambio oficial pero se le pueden escapar las demás cotizaciones. En ese sentido, la brecha antes de las elecciones puede irse cómodamente arriba del 100% más allá de los dichos de los funcionarios. Es otro de los factores en juego.

Por el momento el Gobierno no tiene mayor interés en modificar su plan actual respecto al dólar. Ambos funcionarios lo confesaron ayer. Se mantendrán los controles o cepos existentes hoy y perdurarán después de las elecciones. Las trabas a importaciones no se revertirán. Aún con acuerdo con el FMI, difícil antes de febrero del 2022, lo más probable es que se mantengan los controles. Entonces, las miradas ya se estarán centrando en 2023 y un cambio en la dirección económica. Pero para ello resta una eternidad.

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