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Qué es una burbuja financiera y cómo evitar sus consecuencias

Cuando un mercado sube mucho, se habla de burbuja financiera, sin embargo, ¿qué es exactamente este fenómeno?

En épocas de inestabilidad económica, los inversores suelen utilizar frecuentemente el término “burbuja financiera” para referirse a un mercado que sube mucho de manera rápida. Debido a su popularidad, muchos hacen uso de la expresión ante cualquier incremento de precios. ¿Es esto correcto?

Qué es una burbuja financiera

En simples palabras, podría decirse que una burbuja financiera se da cuando un activo o conjunto de activos sube de manera rápida y desenfrenada sin un fundamento detrás que impulse tal movimiento.

De esta forma, los precios “se inflarían” como una burbuja y, lógicamente, como toda burbuja, tarde o temprano se pincharían, lo que significa que las cotizaciones caerían abruptamente y de manera veloz ocasionando la pérdida de capital de numerosos inversores.

A pesar de la simpleza del concepto, muchas personas suelen utilizarlo de forma errónea ante situaciones de crecimiento financiero. Para determinar si se trata o no de una burbuja, solo es cuestión de determinar el valor real o valor intrínseco del activo.

Por ejemplo, si analizando los resultados financieros del activo “X”, su situación económica, su contexto, la situación de su sector y su evolución histórica de precios, notamos que el precio de mercado es 15 veces superior y no hay ningún factor que justifique tal cifra, entonces estaríamos, probablemente, frente a un comportamiento de burbuja financiera.

Las últimas dos grandes burbujas del mercado accionario fueron la crisis puntocom del año 2000 y la crisis subprime del 2008. Mientras que en el primer caso los activos “inflados” eran los relacionados a compañías tecnológicas, durante 2008 el valor irracional estaba vinculado a las hipotecas inmobiliarias.

Cómo evitar una burbuja financiera

Predecir una burbuja es imposible, ya que nadie es capaz de observar el futuro. Sin embargo, contemplando una serie de herramientas, amortiguar su impacto será una opción.

En primer lugar, hay que tener un poco de sentido común. Si un activo comienza a subir sin detenerse y de forma violenta, lo mejor es tratar de investigar su trasfondo para determinar si el crecimiento está justificado o no. Seguir a los demás y comprar puede ser riesgoso.

Por otro lado, mediante el análisis técnico, que no es más que el estudio del comportamiento de mercado en base al lenguaje de los precios, se podrá llegar a la conclusión de si un activo está siendo “muy comprado” o no.

Por su propia definición, una burbuja solo es burbuja cuando se pincha, por lo que no todos los mercados alcistas se encuentran en esta situación. En algunos casos, la suba puede llevar varias décadas y nunca desmoronarse. Sabiendo esto, es importante estar atentos a la evolución de los mercados para no sufrir pérdidas de capital producto de este destructivo fenómeno bursátil.