La rara esperanza de que "no suban tanto" los precios

La rara esperanza de que "no suban tanto" los precios

Los cuatro temas clave que marcan la agenda económica: inflación, liberación de las exportaciones de carne, la interna en la UIA y los cambios en ganancias.

Carlos Burgueño

Carlos Burgueño

Puntualmente hoy, como todos los meses, se conocerá a las 16 horas el Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el INDEC, entidad que a más de un año de conducción de Marco Lavagna no presenta mayores cuestionamientos en su profesionalismo ni a sus publicaciones. Se esperará a esa momento para conocer el dato, pero lo cierto es que se dará una contracción en el ritmo de suba de precios por tercer mes consecutivo. Se espera un dato cercano (para arriba o para abajo) al 3,5%, por debajo del 4,8% de marzo y el 4,1% de abril.

En el año será inevitable que se acumule un incremento de 20% y ya está plenamente enterrada la posibilidad de una inflación de 29% que en se presupuestó y la batalla oficial es la de pelear no superar el mucho el 36% acumulado en el 2020, y defender la alternativa de un 40%. Los privados no son optimistas. Hablan de una pelea real para no superar el 50%, y una inevitable consecuencia final: que los salarios pierdan en promedio contra el alza de los precios, por cuarto año consecutivo.

De carne somos

El gobierno y los productores de carne vacuna están cerca de un acuerdo final, para reabrir las exportaciones. Lo anticipó el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas, y no lo desmintieron los productores privados; con lo que el acuerdo se podría anunciar en lo que resta de la semana. Hacia delante lo importante para considerar, es si la reapertura de la posibilidad de exportar carne, no implique nuevas presiones sobre los precios.

Habrá que recordar que fueron las alzas en los valores en góndolas de los cortes populares lo que llevó a Alberto Fernández a cerrar las exportaciones, una decisión que no trajo los resultados que el presidente esperaba, sino lo contrario. Se calcula que en el mes de cierres la carne subió en promedio 5%. El gobierno acusa que fue culpa del paro de productores. Los privados hablan del error de la medida. Lo cierto es que el producto subió de precio tanto con las exportaciones liberadas, como restringidas.

El gobierno y la Unión Industrial Argentina (UIA) entraron en conflicto

Las desconfianzas mutuas por el ascenso de Daniel Funes de Rioja como titular de la entidad, y la intención del oficialismo de integrar la conducción; llevaron a una pelea por la representatividad de los industriales argentinos, que ya llegó a ser pública. Ambos se acusan mutuamente; y, como suele suceder en estos casos, las dos partes tienen algo de razón.

Desde el oficialismo se asegura que hay un intento de los sectores más enojados con el gobierno y su política económica de cooptar la conducción de la UIA, evitando la representatividad de sectores que están más cerca del albertismo. O que, al menos, no son tan críticos. Se señala a los productores de alimentos, bebidas y productos de consumo masivo, siderurgia, metalúrgicos y al campo en general; de no dejar que otros sectores como la construcción y las automotrices, en los lugares decisorios de la UIA. Desde la flamante conducción de la entidad, se afirma que toda la configuración de la nueva dirección industrial fue absolutamente consensuada, y se acusa al gobierno de querer intervenir el organismo e intentar colocar al titular del BICE, José Ignacio de Mendiguren, en alguna de las vicepresidencias y sin el aval de referentes industriales que lo respalden.

El ministro de Producción Matías Kulfas desmintió toda intención de intromisión, pero señaló que con esta confeccionada la conducción de la UIA, no es representativa de la situación de la industria argentina; donde, se afirma, hay ganadores que no tienen llegada a ninguna de las vicepresidencias. Habrá que ver si en los próximos meses la relación entre el gobierno y los industriales se normaliza y vuelve, aunque sea al dialogo. Lo cierto es que el primer round se dará hoy. El ministro de Economía Martín Guzmán hablará en un zoom organizado por una entidad, donde del otro lado de las computadoras estarán varios de los integrantes de la nueva conducción.

Ganancias para algunos

El Gobierno promulgó hoy la modificación a la Ley de Impuesto a las Ganancias para las sociedades comerciales, con el que se busca recaudar unos 133.000 millones de pesos extra. La nueva legislación establece, en general, una mayor presión tributaria para los contribuyentes que sean sociedades, pero aplica además una breve reducción para las pequeñas y medianas empresas.  Estos cambios a la ley 27630 fue publicada en el Boletín Oficial establece un primer escalón de 25% para ganancias netas acumuladas de hasta $5 millones. La segunda banda es para ganancias netas acumuladas de más  de $5 millones y hasta $50 millones, y un último segmento de 35% para ganancias netas acumuladas superiores a $50 millones. Los dividendos distribuidos pagarán en todos los casos la alícuota de 7%, a través del impuesto cedular vigente.

Este esquema significa que habrá un aumento de la presión tributaria exclusivamente en el segmento de empresas con mayores ganancias declaradas en tanto que habrá una baja de la carga impositiva para 9 de cada 10 empresas.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?