Tras lobby de laboratorios suspenden la prohibición de un medicamento masivo

Tras lobby de laboratorios suspenden la prohibición de un medicamento masivo

En noviembre último, la ANMAT ordenó el retiro de este medicamento de los locales comerciales. La Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (Cilfa) presentó un recurso contra la medida. Un mes después, la ANMAT volvió a rehabilitar la venta del medicamento. De qué se trata el caso.

Redacción MDZ

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La artrosis es una enfermedad crónica de las articulaciones caracterizada por la degeneración del cartílago y del hueso adyacente, que puede causar dolor, rigidez, limitación funcional e inestabilidad. Afecta al 65% de los adultos de más de 65 años. La glucosamina es un medicamento antiartrósico que debe usarse por un tiempo prologado y el meloxicam, un antiinflamatorio que debe ser usado por poco tiempo; de lo contrario tiene riesgos para la salud. En Argentina, la glucosamina más meloxican alcanzaron en 2019 el total de 1.165.092 cajas vendidas. Y 23 millones de dólares (1.500 millones de pesos) fue lo que este segmento facturó en Argentina durante 2019. Las casas farmacéuticas que producen estos medicamentos son Raffo, Baliarda, Roemmers, Monpellier, Elea, Bagó, Casaco, Beta y Temis Lostaló, entre otros.

Una investigación publicada por Perfil indica que el 29 de noviembre último, el entoces titular de la Administración Nacional de Alimentos, Medicamentos y Tecnología (Anmat), Carlos Chiale, ordenó –a través de la Resolución 9629– el retiro de las 16 marcas comerciales del producto más popular contra la artrosis: una combinación a dosis fijas de glucosamina y meloxicam que se vende en un solo comprimido o sobre. La decisión la había promovido el Instituto Nacional de Medicamentos (Iname) con respaldo de la comunidad médica, al definirla como una “asociación innecesaria e irracional” de drogas. “Se estaba induciendo un uso crónico de una asociación que aumenta los riesgos”, afirmó a Perfil Jaime Lezovski, quien era el titular del Iname cuando se impulsó la medida. Entre los datos recaudados aparece que el meloxicam, al igual que el resto de los antiinflamatorios, “es un fármaco cuestionado debido a las alertas cardiovasculares de las agencias regulatorias internacionales”, en especial cuando se consume durante mucho tiempo. Por los volúmenes comercializados se trataba de una medida de alto impacto en el mercado farmacéutico.

Sin embargo, el 13 de diciembre último, el mismo administrador que lo había prohibido le puso su firma a la Resolución 10107 que rehabilitó la venta de glucosamina y meloxicam juntos. Entidades como Cilfa y la Cámara Empresaria de Laboratorios Farmacéuticos habían planteado que se había vendido ese producto durante “diez años sin que existan y/o hayan ocurrido ni histórica ni recientemente sucesos y/o alertas”.

Chiale, en declaraciones a Perfil, sostiene que no se levantó la prohibición, ya que “solo se tomó la decisión de convocar a farmacólogos externos para que avalen la medida; ya en diciembre se reunió el grupo externo”. Y resaltó el mismo argumento de Cilfa: “Se dispensaron miles de lotes durante años sin reportes en el sistema nacional de farmacovigilancia”

Fuentes del mercado sostienen que la industria como mucho busca ganar tiempo hasta liquidar el stock mercadería que ya tiene fabricado y distribuido, a pesar de los riesgos indicados. “Hacer un recall implica retirar toda la mercadería y pagar un montón de dinero en el momento, tal vez mayor a las ganancias que se resignen”, explicó un referente del sector.  / Fuente: Perfil

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