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Tittarelli buscará tener un 10% del mercado del mosto

Así lo admitieron desde la empresa que hace 15 días comenzó a trabajar en Rivadavia. Hacía un año que buscaban bodega.

El mundo vitivinícola comenzó desde el martes a seguir los pasos de la inversión que se está realizando en Rivadavia en la tradicional bodega Tittarelli que ahora pertenece a propietarios oriundos de Rosario, Santa Fe.

Air-Computers llegó hasta la divulgación de los medios provinciales luego de que se anunciara una ambiciosa inversión de unos 100 millones de pesos en el largo plazo y en el corto de unos 20 millones con el fin de poner en funcionamiento las instalaciones en las que esperan, aproximadamente en un año y medio, elaborar unas 20 millones de toneladas de mosto concentrado lo que equivale a un 10% del mercado anual argentino.

 “La capacidad máxima nominal de la planta que estamos comprando y montando es para unas 20 mil toneladas anuales. Teniendo en cuenta eso es razonable pensar que es imposible mañana elaborar esa cantidad de mosto. Si Dios quiere esa capacidad máxima la lograremos dentro de un año y medio una vez que la planta empiece a funcionar”, manifestó Daniel Gómez, gerente de desarrollo de negocios de Air-Computers.

Aunque Gómez hizo hincapié en mantener precaución a la hora de hacer anuncios admitió que el proyecto “es ambicioso porque la idea es apostar en grande. Compramos Tittarelli, una bodega de 98 años, que tiene 9 millones de litros de vasija y sí queremos tener una participación importante en el mercado. Pero si me preguntan además si de acá a 10 años tener el 10% del mercado es ambicioso digo que sí, que es un proyecto ambicioso y no lo considero para nada imposible”.

Esto lo afirmó ventilando la participación que tienen en el mercado informático argentino donde llegaron a ostentar “un 14%  o un 15% de ese mercado que es totalmente distinto”, indicó.

Para ello es que la dirección enológica del proyecto está ya en manos de Miguel Luffi, un experimentado profesional de la vitivinicultura argentina, lo cual manifiesta que la entrada a la cancha vinaria nacional de la nueva Tittarelli sería con la intención de jugar en la liga de los grandes actores de la industria y por lo tanto, por ejemplo, para manejar una buena capacidad de compra de producto: uva de calidad con unos 220 gramos de azúcar.

Y el emprendimiento vitivinícola de Air-Computers lleva casi un año de búsqueda de instalaciones para comprar en Mendoza una bodega donde poder desarrollar lo que ya está encarando.

Así lo confirmó tanto Sergio Colombo, titular de la Cámara del Mosto, como el mismo Gómez quien ventiló que “no se bien si hace como un año pero seguro que unos diez meses que hicimos consultas en esa entidad. Fuimos nosotros y en ese momento no nos gustó lo que vimos. Por eso decidimos no comprar una planta exclusivamente de mosto sino una bodega como Tittarelli”, expresó.

Sin embargo, por el momento, ni en la Cámara del Mosto ni el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, han recibido la intención de Air-Computers de asociarse a esas entidades con el objeto de gozar de los beneficios que podrían tener por el hecho de pertenecer.

“Todavía no hemos tenido ningún contacto. Por que todavía estamos comprando los equipos y recién hace unos 15 días estamos en posesión de la bodega. Es muy grande el proyecto y tenemos que ir de apoco. Si corresponde estar en alguna entidad estaremos y eso lo resolverá en definitiva Miguel Luffi”, observó Gómez.

Y agregó: “Yo creo que sí. Eso lo resolverá Miguel por que es una persona muy vinculada en la industria vitivinícola”, marcó.