En Latinoamérica, los países con más seguridad jurídica son los que acaparan la inversión
Brasil, México, Chile, Colombia y Perú fueron los principales receptores de inversión extranjera en la región el año pasado, mientras Argentina, Venezuela y Bolivia se consolidan en un segundo plano.
La nacionalización de una de las mayores eléctricas de Bolivia y de la petrolera YPF en Argentina ha hecho saltar todas las alarmas sobre la seguridad de las inversiones en América Latina. Las expropiaciones sufridas por las españolas Repsol y Red Eléctrica refuerzan la división entre los Gobiernos latinoamericanos que apoyan la iniciativa privada y los que quieren aumentar el control del Estado. Y esa tendencia se traslada a la entrada de dinero del exterior: Brasil, México, Chile, Colombia y Perú fueron los principales receptores de inversión extranjera en la región el año pasado, mientras Argentina, Venezuela y Bolivia se consolidan en un segundo plano.
Movimientos como el de Cristina Fernández en YPF ahuyentan al capital extranjero. La inversión total dirigida a América Latina creció un 31% en 2011; en el caso de Argentina subió solo un 3%, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Las economías emergentes más abiertas al capital privado y con mayor seguridad jurídica acapararon el grueso de la inversión: Brasil sigue al frente (43% del total), seguida de México (13%), Chile (11%) y Colombia (9%). A Argentina llegó el 5% de los fondos, a Venezuela —se recuperó de forma espectacular en 2011, tras años de caídas o subidas modestas— el 3,5% y a Bolivia, menos del 1%. En proporción al tamaño de la economía, la lista la encabeza Chile, seguido de Perú, Colombia, Bolivia, Brasil, Argentina, México y Venezuela. “En general no hay ningún problema para las inversiones en la región, salvo países concretos, sobre todo Argentina, por su situación interna”, opina Alfredo Arahuetes, profesor de Economía Internacional de Icade.
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