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España prepara un plan para insertar a 600.000 desocupados

El Gobierno prepara un plan para insertar en el mundo laboral a unos 600.000 jóvenes sin estudios, el 12% de los actuales desempleados. Se trata de ofrecer programas formativos a esos parados para que adquieran una cualificación que les facilite una ocupación. Se darán ayudas económicas a cambio de formación para el empleo.

Los desocupados sin formación corren el riesgo de quedar ajenos a la ansiada recuperación del mercado laboral. Consciente de ese peligro, el Gobierno prepara un plan para insertar en el mundo laboral a unos 600.000 jóvenes sin estudios, el 12% de los actuales desempleados. Se trata de ofrecer programas formativos a esos parados para que adquieran una cualificación que les facilite una ocupación. El Ministerio de Trabajo busca algún estímulo (económico o de otra índole) que anime a estos jóvenes a participar en los programas, según fuentes del Ejecutivo. Si hubiera remuneración de por medio o si la formación fuese intensiva, los beneficiarios del plan abandonarían las listas del paro, lo que contribuiría a aliviar las cifras, al menos a corto plazo, adelanta hoy el diario El País de España.

Trabajo estudia qué tipo de incentivo puede introducir y si cabe esa posibilidad de una remuneración por participar. Más allá del indudable beneficio al parado, configurar el programa con una renta asociada o como formación intensiva (un mínimo de 400 horas al año o el equivalente para periodos más cortos) permite sacar a ese colectivo de las listas del paro en la mayoría de los casos. Al no estar en disposición de aceptar un empleo, los servicios públicos no los consideran desempleados mientras dure el programa. Con la cota de paro rozando los cinco millones de personas, el 21% de la población activa, cualquier incidencia en esa abultada cifra resulta relevante, máxime con las elecciones en el horizonte.

De todos los parados, el colectivo compuesto por los jóvenes sin formación preocupa especialmente. "Es uno de los problemas más graves, pues corre el peligro de hacerse crónico", aseguran fuentes gubernamentales. Para conseguir que estos parados tuvieran ya una certificación acreditada cuando la reactivación del empleo comience a consolidarse, la formación debería ofrecerse en un periodo relativamente corto, preferiblemente a través de dos canales ya existentes: formación profesional o formación para el empleo.

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