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Los cinco desafíos que marcan el futuro de Aguas Mendocinas

El 28 de septiembre arranca la nueva empresa estatal Aguas y Saneamiento Mendoza. En el camino enfrenta necesidades financieras por $839 millones, un déficit operativo mensual de $4,5 millones, la necesidad de ajustar como mínimo las tarifas un 30% y repartir cargas bajo un esquema de gastos donde salarios ocupa el 60% del total.
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El 28 de septiembre marcará un antes y un después para el vapuleado sistema de agua y saneamiento de Mendoza. Es que ese día asume el nuevo directorio y empieza a escribir su historia la nueva empresa estatal Aguas y Saneamientos Mendoza (AySM). Pero lejos de cantar victoria y sin entrar en el espinoso tema de lo que será el ente residual que deje (con deudas, juicios y demandas cruzadas) OSM y lo hecho por el EPAS mientras duró la intervención, por delante la nueva empresa tiene al menos cinco desafíos de los que dependerá su suerte.

Aspectos como la calidad y cantidad de agua potable disponible, la necesidad imperiosa de financiamiento, las cuentas que no cierran, qué tarifas se van a cobrar y los salarios que se van a pagar marcarán la suerte de AySM.


Sobre estos temas y los desafíos que se vienen, Mdzol.com habló con quien será el presidente del directorio de la nueva empresa estatal, Rolando Baldazo.

1- Un plan de $ 839 millones
El sistema de agua y saneamiento está colapsado. Sólo basta que la temperatura suba un poco más de lo normal para que en ciertas zonas de la provincia (Guaymallen y Las Heras, especialmente) las familias pierdan presión o bien se queden sin servicio directamente. OSM no hizo inversiones, no sólo en la ampliación de la capacidad productiva sino que también eliminó trabajos de mantenimiento de las instalaciones existentes y sólo se limitó a hacer tareas correctivas ante eventuales fallas. Por eso es que no sólo falta sino que también la calidad del agua que se toma en Mendoza es mala. Los filtros que se usan para potabilizar no se cambiaban desde hace 10 años, cuenta Baldazo.


Para hacerle frente a los problemas más urgentes, la provincia está usando el dinero que recibe de la Nación por la coparticipación de parte del dinero recaudado por las retenciones a la soja. Exactamente se van a gastar $ 14,26 millones en nuevas perforaciones (son para subir la presión de agua en las zonas más críticas), recambio de filtros y reparación o reacondicionamiento de distintas tuberías y colectoras. También, y con dinero de la Nación, ya está en marcha la ampliación por $ 52 millones de la planta de Benegas, que de aquí a dos años (recién) podrá ampliar en 100.000 personas el servicio de agua potable en el Gran Mendoza.


Pero son sólo paliativos. Esto no soluciona el problema. Se estima que AySM necesita para los próximos diez años inversiones por $839 millones entre obras indispensables y estratégicas. De cuánto se gaste dependerá si se siguen poniendo parches o se mejora el sistema.


2-  Déficit y necesidad de capital
Como la intervención en OSM contablemente manejará la empresa hasta el 27 de septiembre inclusive, todo lo recaudado y lo que se deba hasta ese momento quedará en una suerte de fondo residual a cargo del EPAS que será el que resuelva qué pasará con los juicios de los accionistas privados de la empresa y cómo se arreglarán las cuentas. Hacia delante, explicó Baldasso, AySM necesita $35 millones en concepto de “capital de trabajo” para que la empresa pueda empezar a trabajar, ya que recién en enero, como la facturación es bimestral, va a poder contar con sus ingresos completos por recaudación.


Estos $35 millones tendrán que salir del presupuesto provincial, por lo que hará falta discutir una ley provincial, sabiendo que con ese dinero sólo se llega al verano. Lo que pase en 2011 es otra historia.

3- Rojo operativo
Si bien AySM será una empresa nueva, arranca con una pesada carga. Las cuentas no cierran. Con un 60% de sus gastos operativos concentrados en personal y un flujo estimado de ingresos por mes de entre $14 y $15 millones, la empresa estatal tendrá un déficit operativo mensual de $ 4,5 millones. Esto da una rojo operativo anualizado de unos $54 millones. No incluye obras estratégicas de ampliación. El problema ahora es que, como la empresa es estatal, sólo hay dos opciones a futuro: Se cobra más por el servicio para sanear el déficit operativo o el Estado (todos los mendocinos) deberá hacerse cargo de ese rojo vía gasto público.

4- Tarifas y medidores
Cuando arrancó la intervención en OSM, el Gobierno de Mendoza decidió subir la tarifa un 36,57%, pero ahora que nace AySM ese ajuste quedó más que corto. Según admitió Baldasso, la tarifa del servicio de agua potable y saneamiento debería subir “como piso” un 30%. De ser aprobado, ese porcentaje no incluye obras indispensables para mantenimiento y ampliación de un servicio que se sabe esta colapsado. Por eso es de esperar que el aumento sea mayor, pero, como es estatal, la decisión ahora será política.


Hoy el 80% de los usuarios de agua potable y cloacas de OSM paga menos de $ 50,3 por bimestre. Con un 30% de aumento, estos mismos pasarían a pagar $65,3.


A mediano plazo, también hay otro desafío dando vueltas como es el de cambiar el sistema de cobro para pasar del actual (usa como parámetros los metros construidos y no el consumo real) a uno medido. De los 360.000 usuarios de agua potable y saneamiento que tiene Mendoza, sólo el 6% paga por lo que realmente consume. Pero curiosamente hay 97.000 medidores instalados. Según Baldasso, el objetivo es ir subiendo la proporción de usuarios con medidores activos especialmente en las zonas más críticas de Mendoza donde se registran los mayores consumos de agua potable.

5- Sueldos y personal
Teniendo en cuenta que el 60% de los gastos operativos de AySM lo absorberá el pago de salarios de los 658 empleados que heredará de OSM (una empresa que cuando era estatal tenía más de 1.200 trabajadores), el ítem personal es clave ahora que los números de la empresa están en discusión.


Cuando se aprobó la ley de creación de AySM, la Legislatura fijó una ecuación que establece que nunca la empresa podrá tener más de 3,13 empleados por cada 1.000 conexiones de agua potable. Bajo este parámetro, hoy AySM tiene margen (no recursos) para contratar a 130 empleados más. En una empresa deficitaria, mover el rubro personal desembocará en un mayor rojo operativo. No hay magia.


Los salarios que pagará AySM también es otro de los ejes de la polémica. Según Baldasso, se ha definido que el directorio de cinco miembros que tendrán cargos políticos no podrá cobrar más que el Gobernador (unos $15.000 mensuales). Por debajo de este directorio, habrá cinco gerentes y 3 subgerentes. En la época de la intervención estos gerentes estaban cobrando más de $20.000, pero ahora, según Baldasso, deberán renegociar sus condiciones. La promesa política es que estos sueldos gerenciales bajarán y se reacomodarán a la nueva estructura.


Durante la intervención también se sumaron 142 personas que subieron a una escala de sueldo de hasta $6.000 y 23 con salarios de $9.000. Ese personal, con cargos de planta, mantendrá la estabilidad.