ver más

Un nuevo intento por reactivar el proyecto del Tren Trasandino

Un consorcio integrado por empresarios argentinos y chilenos le presentó al gobierno de Michel Bachellet un proyecto para reactivar el tan mentado Tren Trasandino, que dejó de funcionar en 1984. La iniciativa fue presentada al Ministerio de Obras Públicas chileno, que está a cargo de Sergio Bitar, luego que la presidenta la calificará de "interés público".

Un consorcio privado de capitales argentinos y brasileños presentó un proyecto al gobierno chileno para reactivar el tren trasandino que dejó de funcionar en 1984, objetivo que demandará inversión de 3.000 millones de dólares.

La iniciativa fue presentada al Ministerio de Obras Públicas chileno luego que la presidenta Michelle Bachelet calificará al emprendimiento de "interés público".

Se trata de la construcción de un túnel ferroviario de baja altura y la reactivación del Ferrocarril Trasandino Central, que unía Argentina con Chile.

El proyecto privado se denomina "construcción y explotación de un túnel ferroviario de baja altura y la refuncionalización y explotación del Ferrocarril Transandino Central".

La iniciativa -elaborada por la argentina Corporación América y la firma brasileña Camargo Correa- fue presentada originalmente al gobierno chileno el 15 de enero de este año, según cita un cable de la agencia Ansa.

Ahora "requiere del compromiso argentino de caracterizarlo también como de interés público. Luego de ello, es muy importante la incorporación de capitales chilenos", afirmó hoy el ministro de Obras Públicas de Chile, Sergio Bitar.

El viejo Tren Trasandino dejó de transportar pasajeros entre Argentina y Chile en 1978 y finalmente fue retirado del servicio en 1984 cuando dejó operar cargas.

El proyecto de reactivación consiste en la construcción de túneles ferroviarios en el sector del Paso Los Libertadores, a 2.500 metros sobre el nivel del mar, de aproximadamente 23 kilómetros de longitud y 9,5 metros de diámetro.

También está prevista la rehabilitación de la infraestructura ferroviaria entre Chile y Argentina, la electrificación del ramal y la habilitación de una represa hidroeléctrica en territorio argentino para autoabastecer de energía al proyecto.