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Las críticas acorralan a Moreno, acusado de "manipular" las estadísticas del Indec

La difusión de un costo de vida de 0,4% en julio, y de una baja del 0,8% en alimentos, colmó la paciencia en muchos sectores.
El controvertido Guillermo Moreno es objeto de críticas. Foto: NA
El controvertido Guillermo Moreno es objeto de críticas. Foto: NA
Sectores empresarios, sindicales, financieros y políticos salieron a castigar hoy condureza al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, acusado de "manipular" las estadísticas del INDEC tornando cada vez menos creíbles los índices de inflación.
  
La difusión de un costo de vida de apenas 0,4 por ciento en julio, y de una baja del 0,8 en los alimentos, fue la gota que faltaba para rebasar el vaso de paciencia de referentes de distintos sectores, pero en especial los tenedores de títulos de deuda.
  
Es que el costo de vida oficial afecta el rendimiento de los papeles que se ajustan por coeficiente CER, y cada punto de inflación menos representa intereses perdidos por unos 600 millones de dólares.
  
El presidente del Banco Provincia de Buenos Aires, Guillermo Francos, advirtió que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, "le quita seriedad a un Gobierno que está haciendo las cosas bien".
  
"Creo que Moreno le está haciendo daño a la Presidenta. Nadie lo tiene en cuenta, pero aparece siempre. Creo que le quita seriedad a un Gobierno que está haciendo las cosas bien", sostuvo el funcionario del Gobierno de Daniel Scioli.
  
Francos señaló que "es cierto que Moreno depende del ministro de Economía (Carlos Fernández) y él de la Presidenta, por lo que la decisión sobre Moreno es de la Presidenta".
  
Sin embargo, consideró: "Si yo hago algo mal en el Banco Provincia, no tengo dudas de que el Gobernador me cambia enseguida".
  
Francos expresó que "el tema del INDEC cansa" y que "la economía argentina está sufriendo cimbronazos" que relacionó con que "no fue gratuita la crisis del campo".
  
En tanto, el delegado de ATE en el INDEC, Raúl Llaneza, sostuvo que "la mentira ya es historia conocida" dentro del ente de estadística.
  
"Difundir que hubo 0,4 por ciento de inflación en julio no sólo impacta en el consumidor, también es un golpe para quienes ayer habían creído que invertir en bonos era negocio. Estamos ante una prueba más de que no se le pueden dar tareas importantes a gente que no está capacitada", aseguró Llaneza en alusión a Moreno.
  
Los trabajadores del INDEC realizaron otro "abrazo simbólico" al organismo para protestar por los manejos que vienen realizando Moreno y un grupo de hombres de su confianza que nombró en el INDEC.
  
Desde la CGT, el secretario general adjunto, Juan Belén, aseguró que las mediciones de inflación que realiza el INDEC "son un problema que ojalá el Gobierno pueda superar".
  
Según el sindicalista -que el lunes había advertido sobre un
"desmadre" de la inflación-, la Argentina "necesita estadísticas oficiales para que podamos manejarnos en todos los órdenes. Aquí, la única verdad es la realidad, que es cuando uno va al supermercado".
  
En declaraciones a Radio 10, Belén señaló, además, que el Gobierno "mide la inflación con una lista que en realidad era de 400 productos, pero ahora es de la mitad. Eso es lo que da que la inflación de julio haya sido de 0,4 por ciento".
  
Pero Belén dijo que "cuando uno va al supermercado y ve los precios, esos valores no marcan" lo que dicen las estadísticas oficiales.
  
Desde el campo empresario, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain, consideró que                                                                                                                                                                                   las "dudas" que generan las estadísticas del INDEC "no son beneficiosas para la sociedad".
  
"En la medida en que cada vez que el INDEC difunda un número y se lo ponga en duda, no es beneficioso para toda la sociedad", señaló el empresario y dirigente industrial.
  
Lascurain indicó también que los reclamos de aumento salarial por encima de las estadísticas oficiales de inflación "implican un reconocimiento de un valor superior" al que informa el INDEC sobre el índice de costo de vida.
  
En declaraciones a Radio 10, el dirigente subrayó: "Imagino que lo que planteó el jefe de Gabinete (Sergio Massa) es darle cierta credibilidad a lo que sentimos todos sobre los números del INDEC.

La sensación de mayor credibilidad la vamos a tener nosotros cuando todos los estudios más o menos serios digan que la inflación es de 1,5 por ciento y que para el organismo oficial no sea del 0,4 por ciento, como en julio".
  
Además, Lascurain ratificó que la UIA está elaborando un documento sobre la situación económica del país.
  
Y volvió a cuestionar la actitud de uno de los vicepresidentes de la entidad, José Ignacio de Mendiguren, quien reclamó la "normalización urgente" del INDEC y habló de un 25 por ciento de inflación anual.
  
"La UIA es una entidad en donde participan, en su Comité Ejecutivo, 24 miembros, y en su Junta Directiva muchos más. Por esa razón, se toman decisiones en conjunto, que se tienen que respetar. Y si no se las respeta, no se puede hablar en nombre de la UIA", se quejó el dirigente.
  
Por su parte, el ex viceministro de Economía y titular de la consultora Finsoport, Jorge Todesca, dijo que las cifras del INDEC son insostenibles y estimó que la inflación anual llegará al 26 por ciento, el triple de lo que prevé el organismo oficial.
  
En declaraciones a Asteriscos, por Canal Metro, Todesca dijo que la inflación de julio se acercó más al 1,2 por ciento, el triple de lo informado por el INDEC, según los datos que releva Finsoport.
  
Hasta el propio economista Aldo Ferrer -un hombre de consulta de la presidenta Cristina Kirchner- remarcó que la Argentina sufre una serie de problemas "importantes" como la inflación, aunque aclaró que "son manejables".
  
En tanto, el diputado nacional Claudio Lozano dijo que las cifras del INDEC no representan el alza de precios "real", sino los acuerdos de precios, y reclamó un indicador "serio y confiable".
  
"Seguimos careciendo de un indicador mínimamente serio y confiable", denunció Lozano, y puntualizó que según la CTA, la inflación de julio pasado fue del "1,3 por ciento".
  
Al respecto, opinó que "en lugar de replantear la situación, el Gobierno termina cerrado sobre sí mismo y sobre sus propios  disparates".
  
Marcela Almeida, ex-funcionaria del INDEC, también cuestionó el manejo en el organismo, al remarcar que "es llamativo que haya bajado la canasta básica alimentaria y la canasta básica total casi un 2 por ciento" en julio pasado, y remarcó que "es por eso que lo estamos denunciando".
 
"Lo que están haciendo es medir los acuerdos de precios, pero no lo que realmente está en la góndola", alertó la ex directora del Indice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC.
  
Si bien Almeida admitió desconocer "cuál es la inflación real, ya que el organismo está intervenido", subrayó que si se miran "las inflaciones que se dan en San Luis o en Mendoza, provincias que no se prestaron a este manoseo, los números que dan no concuerdan".
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De hecho, los estudios privados dicen que el número de la inflación de julio es tres veces más de lo que dio el Gobierno", indicó Almeida en diálogo con radio Rivadavia.