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La vitivinicultura trata de sobrevivir a los piquetes y a los caprichos de Brasil

Por una parte, el sector denuncia que si en 48 horas no se levantan los cortes de rutas, se pasará de un problema industrial a uno de tipo financiero. Por otra parte, Brasil advirtió que si no se escuchan sus pedidos de cambiar la metodolgía para fijar un arancel externo común para los vinos extra zona "tomará medidas. Detalles de un conflicto doble.
El vino argentino reza por el levantemiento de los piquetes y por el entendimiento con Brasil.
El vino argentino reza por el levantemiento de los piquetes y por el entendimiento con Brasil.

La situación de la vitivinicultura argentina está más que complicada: mientras las negociaciones con Brasil por los aranceles extra zona se endurecen, denuncian que si en 48 horas los cortes de ruta no se levantan “la industria entrará en una grave situación no sólo industrial sino que también financiera”.

Al menos así lo indica la lectura que, desde Buenos Aires, ha ofrecido Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola Argentina y miembro del Comité Ejecutivo del Fondo Vitivinícola Mendoza, quien ayer participó en la cumbre con los industriales del vino del gigante de Sudamérica.

En tanto, por el caro estado de situación que transita el país puertas adentro, Villanueva consideró que “esto es una cuestión de tiempo, es como cuando te preguntan cuánto podés resistir debajo del agua sin respirar”, graficó.

Hasta el momento, a las preocupaciones de los principales fraccionadores nacionales que han debido inmovilizar sus acciones laborales, también se suma la denuncia de que faltan insumos  como botellas, corchos, cajas, etiquetas, cápsulas, entre otros elementos necesarios para vender vinos, tanto en el mercado interior como exterior.

“El martes Migliozzi –ministro de Economía provincial- recibió un estado de situación de los principales fraccionadores. Informe cuyo destino final son las propias manos del Gobernador Jaque”, reveló Villanueva.

Si bien los bodegueros que venden a través de sus marcas propias llevan “a stock” el vino que no “se vendió”, para el representante de los privados “se está complicando la cadena de pago debido al largo lapso de inactividad por los cortes”.

“Si bien no tengo el dato preciso, es posible que alguna empresa fraccionadota esté por suspender o haya suspendido personal. En algunos casos lo usual es, al principio, dar vacaciones hasta que el circuito se reactive”, analizó Villanueva, quien además explicó que los que pueden esperar un poco más son “los trasladistas”.

Según la información que maneja Villanueva, “si en 48 horas no hay circulación libre de productos la situación se va tornar muy preocupante”, reveló. “Hay camiones parados en Villa Mercedes, hay camiones que no pueden abastecer a las zonas rurales y el problema no es sólo para el vino sino también para el mosto, cuyo destino principal es la exportación”, añadió.

Brasil anunció que tomaría medidas

“La negociación de ayer con los brasileños fue dura y compleja”, fue la definición de la jornada de trabajo encarada por la industria argentina del vino ante la solicitud de Brasil de aumentar los aranceles para la importación de vinos argentinos.

“Tal como se esperaba, el planteo de la industria vitivinícola brasileña fue el de cambiar la metodología y cambiar de un porcentaje a un monto fijo el arancel, lo que perjudicaría sobre todo a los vinos más baratos”, evaluó Villanueva.

El problema denunciado por Brasil gira en torno a los cambios de preferencias de los consumidores de vinos de ese país, que gradualmente se observan más motivados por los vinos importados en general, aunque con un especial énfasis por los vinos argentinos. “El tema es que si bien el principal vendedor a ese mercado es Chile y Argentina se ubica en un segundo lugar, nuestro país es el que más viene creciendo en porcentajes”, dijo Villanueva.

En ese sentido es que los vitivinícolas brasileños  volvieron a plantear la necesidad de aumentar el arancel de u$s 8 a u$s 12 o a u$s 15, para los vinos extra zona. “Un planteo que por nuestra delegación hasta fue visto desde la óptica de acabar con ese arancel, ya que en 2005 fue instrumentado bajo la consideración de una barrera transitoria”, informó el representante  mendocino.

Frente al planteo brasileño, la delegación argentina ayer miércoles contestó que el problema del consumo en Brasil está más ligado a un inconveniente propio que al vino que ingresa desde Argentina.

“Por otro lado se les planteó que nos ponen a nosotros un piso que somos socios del Mercosur y de los que no lo son, como Chile, no se habla nada”, dijo. “A lo que ellos contestaron que lo están estudiando”, completó. También aludió directamente al acuerdo de preferencias que poseen Chile y Brasil.

En tanto, Villanueva se mostró preocupado por la determinación demostrada por los brasileños, al haber demostrado cierta dureza en sus consideraciones finales: “Ellos se mostraron muy firmes al plantear que analizarán qué medidas tomarán si no se cumplen sus requerimientos”, contó.

Previo a la reunión de ayer, el martes la delegación argentina  mantuvo dos reuniones. Primero con Fernando Gragío, Secretario de Industria, Comercio y Pymes de la nación y luego con Alfredo Chiaradía, Secretario de Relaciones Internacionales de Cancillería Argentina, ante quienes plantearon las posturas de negociación por el problema que los está enfrentando con la industria de Brasil. Hoy, entre los representantes oficiales de Argentina, se contó con la experiencia negociadora de jorge Iturriza, de la Secretaría de Agricultura de la nación y con Juan Carlos Jaliff, quien a pesar de ser el Presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) también asistió en su calidad de miembro de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar).