La tremenda zona que le tocó a la Selección argentina tras el cambio de sede del Sudamericano Sub 20
La Selección argentina Sub 20 afrontará un desafío mayor en el Sudamericano 2025. El cambio de sede de Perú a Venezuela implicó un reordenamiento de los grupos. Inicialmente, la Albiceleste era parte de la Zona A, junto a Venezuela, Uruguay, Paraguay y Perú. Sin embargo, el equipo argentino pasó a la Zona B y deberá enfrentarse a Brasil, Colombia, Ecuador y Bolivia. Este grupo promete ser uno de los más competitivos del torneo, que repartirá cuatro plazas para el Mundial de Chile 2025.
El cambio no solo añade dificultad a la fase de grupos, sino que también obliga al seleccionado juvenil a ajustarse rápidamente bajo el mando de Diego Placente, quien asumió tras la partida de Javier Mascherano al Inter Miami. El desafío inmediato será recuperar la confianza y el rendimiento luego de los recientes fracasos en competencias internacionales.
El historial reciente de la Sub 20 ha sido bastante irregular. En 2023, el equipo participó en el Mundial organizado en Argentina tras no haber clasificado en el Sudamericano de Colombia. En ese torneo, quedó eliminado en octavos de final ante Nigeria. Más tarde, en los Juegos Olímpicos de París 2024, la Albiceleste llegó a cuartos de final y la derrota 1-0 ante Francia marcó el fin de una ilusión.
Con Diego Placente al frente, el equipo tiene la oportunidad de corregir el rumbo y buscar una identidad más competitiva. El Sudamericano, programado entre el 23 de enero y el 16 de febrero de 2025, será el escenario donde Argentina intentará demostrar que puede volver a pelear por los títulos y asegurar su lugar en el Mundial de Chile.
La Zona B presenta un nivel de exigencia máxima. Brasil, vigente campeón sudamericano Sub 20, llega como uno de los favoritos, mientras que Colombia siempre es un rival incómodo. A esto se suman Ecuador (finalizó cuarto en 2023) y Bolivia, que buscará dar la sorpresa. El reordenamiento no solo desafía a la Selección argentina Sub 20 futbolísticamente, sino que también pone a prueba la capacidad del cuerpo técnico para adaptarse y liderar un grupo que aspira a recuperar el terreno perdido en el ámbito internacional.