Indignado: la elocuente reacción de Gallardo en el tercer gol de Mineiro ¡de lateral!
River Plate dejó una muy pálida imagen en Belo Horizonte en la ida de las semifinales de Copa Libertadores. Atlético Miniero fue ampliamente superior desde el pitido inicial. Incluso con un gol anulado por offside en el amanecer del encuentro y un penal a favor por mano no cobrado en la misma jugada, eso no incidió en el ímpetu de los dirigidos por Gabriel Milito, que fueron arrasadores y golearon a su rival 3-0 de manera categórica.
Si bien la superioridad futbolística fue notoria en todo momento, con el 1-0 en el marcador (que fue el resultado predominante durante la mayor parte de la noche), la serie seguía más que abierta. La catástrofe recién se terminó de desencadenar para los de Núñez al minuto 70 con el 2-0. El segundo tanto los golpeó de tal manera que no les dio tiempo a reaccionar cuando, instantes después, llegó la tercera y última puñalada de manera insólita, a partir de un lateral.
La indignación de Gallardo con el tercer gol de Mineiro
Al no existir el offside en el saque de banda, Deyverson recibió la pelota en una posición inmejorable ante la desatención de la defensa millonaria y tuvo espacio de sobra para dejársela servida a Paulinho para que este redondeara la goleada. Esta distracción de sus jugadores le generó un gran disgusto a Marcelo Gallardo, cuya reacción quedó registrada en las cámaras de televisión.
Al Muñeco se lo pudo observar elevar levemente las manos a sus costados al ver como el 9 del Mineiro había quedado tan solo, desconcertado por la situación. Luego, se lo vio darse vuelta veloz y violentamente al ingresar el esférico al arco, con una expresión de furia en su rostro y agitando con fuerza su brazo hacia atrás, en una clara muestra de indignación.
Definitivamente, este fue un baldazo de agua helada en las aspiraciones de River, que en ningún momento se imaginó un resultado tan abultado y semejante diferencia de nivel. Gallardo deberá trabajar mucho para revertir esta situación en el Monumental, donde su equipo tendrá que tener, en sus palabras, "un partido perfecto". ¿Logrará la hazaña?
