Messi, asediado en Miami como si fuera Argentina: así salió de un local en la Lincoln Road
Cuando Lionel Messi ya había decidido el cierre de su etapa en el París Saint Germain, el abanico de posibilidades que se abrió incluía una multimillonaria oferta del fútbol árabe, el regreso al Barcelona y la opción Inter Miami por la que se terminó decidiendo.
En una entrevista, reconoció que gran parte de la decisión por llegar a la ciudad estadounidense residía en el hecho de aportarle a su familia una mayor tranquilidad en el día a día, luego de años de desgaste y sabiendo que como futbolista le quedaban pocas cosas por ganar.
A días de su inicio como jugador en el Inter Miami y ya con varias muestras dadas de su inagotable talento, el furor por su llegada aún no concluye y por el contrario, aumenta.
La salida de Messi de un local en Miami
Muy lejos de esa tranquilidad que fue a buscar a la ciudad estadounidense, este viernes se llevó a cabo un nuevo episodio de la locura que se vive por él en Miami. El futbolista acudió junto a su familia a una sucursal de la marca que lo viste tanto a él como al club y tuvo que experimentar un momento incómodo.
Un grupo amplio de simpatizantes, entre ellos algunos con la camiseta de la Selección argentina, lo esperaban a la salida del local ubicado en la avenida Lincoln Road de Miami Beach, para pedirle una foto o autógrafo. Los primeros en salir fueron sus tres hijos Thiago, Mateo y Ciro, junto a su madre Antonella Roccuzzo, quienes no mostraron simpatía por el asedio al futbolista. Messi, en cambio, se retiró del local con una sonrisa complaciente. El ingreso al vehículo que los esperaba para retirarse fue caótico.
Son los primeros días para Lionel en Miami y el fanatismo sigue siendo eufórico. ¿Será así toda su estadía?

