Crece el conflicto en el fútbol argentino: jugadores y dirigentes, en veredas opuestas
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Crece el conflicto en el fútbol argentino: jugadores y dirigentes, en veredas opuestas

La decisión de dar por terminada la temporada del fútbol argentino y eliminar los descensos ha generado un conflicto entre dirigentes y jugadores. Los futbolistas entienden que ellos serán los más perjudicados por las decisiones que se están tomando.

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La decisión de dar por terminada la temporada del fútbol argentino y eliminar los descensos, como consecuencia de la pandemia de coronavirus, ha generado un conflicto entre dirigentes y jugadores. Los futbolistas entienden que ellos serán los más perjudicados por las decisiones que se están tomando ya que en el horizonte ven una precarización de su actividad y con mayoría de juveniles en los primeros equipos para que los clubes puedan sostener sus economías.

Uno de los más críticos fue el capitán de Sarmiento de Junín, Yamil Garnier, luego de que el club de la Primera Nacional licenciara al plantel. "Esto va a ser una carnicería", aseguró, y le pegó fuerte al titular del club: "Hablé con el presidente Fernando Chiófalo y fue muy claro: me dijo que a partir del 30 de abril no puede pagar. Los clubes pensaron en ellos y se cagaron en los jugadores. Nosotros cobramos enero pasando marzo. Eso es culpa de Chiófalo. Además, si el año que viene no hay descensos, ¿quién nos va a contratar? Si nadie tiene compromisos que asumir".

La respuesta de Chiófalo no tardó en llegar y argumentó que debe tomar decisiones como si el club fuese una empresa cerrada. "Vamos a tener cinco o seis meses donde no va a ingresar ni el 50% del presupuesto, que son alrededor de seis millones de pesos, entonces tenemos que bloquear todos los egresos para tratar de tener una situación medianamente decorosa cuando termine todo esto", explicó en diálogo con Junín Digital.

La disputa entre jugadores y dirigentes es clara. Para ponerle nombres: la disputa entre AFA y Futbolistas Argentinos Agremiados. La cuestión económica es el principal inconveniente. 

En Primera División, los jugadores de Huracán fueron los primeros en alzar la voz con un comunicado en el que exigían el pago de los sueldos de enero a marzo, avisando que irían a la Justicia. El presidente Alejandro Nadur respondió con dureza acusando  los futbolistas de romper unilateralmente un acuerdo y avisando que no le temblará el pulso si tiene que dejar libres a los jugadores para cuidar el patrimonio del club.

Según consigna hoy el diario Clarín, en las últimas horas se sumó Independiente a los reclamos salariales. Cansados de falsas promesas, los futbolistas tomaron una decisión: si no les pagan lo adeudado en salarios intimarán al club para cobrar lo que, en algunos casos, abarca hasta el ítem "trayectoria" de diciembre.  Sergio Marchi, titular de Agremiados, les sugirió en la reunión virtual que tuvieron esta semana que tomen la vía de la intimación aquellos que arrastran varios meses sin cobrar y no logran acordar con sus equipos. Ya hubo dos propuestas dirigenciales de pago en cuotas que no fueron aceptadas por el grupo, que busca cobrar hasta marzo inclusive.

Dentro de Agremiados también hay rispideces. En la reunión no hubo ningún representante de River. Y es que en el club hay bronca con Marchi recordando la medida que tomó el plantel de no jugar ante Atlético Tucumán y en la que buscó, en vano, el respaldo del resto de sus colegas.

José Mansur, presidente de Godoy Cruz Antonio Tomba, habló esta semana sobre la situación y dijo que los jugadores están actuando de manera "corporativista". "No van a quedar 4.000 jugadores varados, no hay chance. No hay que victimizar tanto a los jugadores... el jugador juega por la plata, no por el escudito", tiró el mandamás bodeguero en diálogo con radio Nihuil.

Rodrigo Rey, capitán del Tomba, había dicho antes que "los verdaderos protagonistas somos nosotros y nos molesta que tomen decisiones sin consultarnos. Queremos que haya pelea por el descenso dentro de la cancha y que haya competitividad en el fútbol".

También hubo un contrapunto en Lanús. El capitán José Sand, a quien se le termina el contrato en junio, aseguró que estaba dispuesto a bajarse en el sueldo, pero cuestionó el posible destino del mismo. "Yo me bajo, ok, ¿pero adónde va esa plata?", se preguntó, y fue más allá: "Esto no cambia más, sigue todo igual, es una vergüenza lo que quieren hacer. Quieren sacar los descensos para bajarnos los sueldos a los jugadores".

El presidente Granate, Nicolás Russo, respondió que "cada jugador tiene derecho a pensar lo que quiera y la palabra de Sand es respetable. Es un referente del fútbol argentino. Él como jugador piensa una cosa y los dirigentes pensamos otra".

Por último, Juan Ignacio Mercier, volante de San Martín de Tucumán, tampoco fue optimista sobre el futuro de los futbolistas. "Es simple: al no haber descensos, ningún club va a contratar jugadores. Algunos terminarán manejando un Uber".

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