Por qué el café mejora la limpieza de tu heladera y para qué sirve
La limpieza de la heladera puede ser duradera con un vaso de café en el interior, a continuación, te explicamos por qué.
Un truco que mejora la limpieza de la heladera. Foto: Shutterstock
El café no solo sirve para mejorar nuestras mañanas: con el paso del tiempo también ha demostrado tener múltiples usos en la limpieza del hogar y la jardinería. Gracias a sus nutrientes y su capacidad para neutralizar aromas, este ingrediente se convirtió en una opción económica para mantener el hogar impecable.
En los últimos días se volvió viral un truco de limpieza que tiene como protagonista a los posos de café, esos residuos que muchas veces terminan en la basura. Además de darle una segunda vida a este material, puede ayudarte a resolver uno de los problemas más comunes en la cocina: los malos olores dentro de la heladera.
Paso a paso para usar café y eliminar los malos olores de la heladera
- Elegí el café adecuado: Podés usar café molido fresco o el que ya utilizaste en la cafetera, siempre y cuando esté seco.
- Colocalo en un recipiente: Usá una taza o vaso pequeño sin tapa. El café debe estar expuesto al aire para que pueda absorber los olores correctamente.
- Ubicalo en la heladera: Ponelo en una repisa intermedia para que el efecto se distribuya de forma pareja. Evitá que quede muy cerca de alimentos abiertos.
- Dejalo actuar: Dejalo dentro de la heladera durante al menos una semana. En ese tiempo, el café comenzará a absorber los aromas desagradables.
- Reemplazalo cada 10 a 15 días: Para mantener la eficacia, cambiá el café usado cada dos semanas. Además, podés reutilizarlo como abono para tus plantas.
¿De dónde provienen los malos olores en la heladera?
La aparición de malos olores suele estar relacionada con alimentos en mal estado, derrames que no se limpiaron correctamente o envases mal cerrados. También puede deberse a una ventilación deficiente o al acumulamiento de suciedad en la bandeja de desagüe.
Por eso, es importante realizar una limpieza regular de la heladera y apoyarse en trucos caseros simples y económicos, como este del café, para mantenerlo siempre fresco.



