Por qué deberías poner una olla con limón y jengibre al fuego cada vez que terminás de cocinar
Se puede preparar una infusión aromatizante con limón y jengibre en lugar de usar aerosoles químicos en el ambiente.
Un desodorante ambiental efectivo. Fuente: IA Gemini.
En épocas donde la sustentabilidad es la premisa, los aromatizantes en aerosol están perdiendo la batalla frente a métodos caseros de las abuelas. La tendencia natural gana protagonismo con el limón y el jengibre. Un uso poco conocido para algunos.
Aromatizante con limón y jengibre
Es posible preparar una infusión ambiental con estos dos ingredientes. La combinación, además de perfumar, aprovecha las propiedades antisépticas y neutralizadoras de los ingredientes que muchos suelen descartar. Esto transformará el aire del hogar en pocos minutos.
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El dúo es muy potente. Por un lado, el ácido cítrico que se libera en el vapor viaja por el aire y ayuda a descomponer las moléculas de grasa en suspensión. Es un gran remedio para eliminar el olor a frito o pescado después de cocinar. A diferencia de los perfumes sintéticos, el jengibre aporta una nota picante y cálida que permite limpiar la pesadez de los ambientes cerrados.
Por otra parte, los aceites esenciales del limón están relacionados con la concentración y la reducción del estrés, convirtiendo la rutina de limpieza en una experiencia de bienestar.
Ingredientes y preparación
- Las cáscaras de 3 limones
- Un trozo de jengibre fresco cortado en láminas finas.
- 1 litro y medio de agua filtrada.
- Una rama de canela o unos clavos de olor
Se colocan todos los ingredientes en una olla y se lleva a ebullición. Cuando rompe en hervor hay que bajar el fuego al mínimo. Dejar la olla destapada o entreabierta para que el vapor circule por toda la casa. Una vez que se enfría el líquido, hay que colarlo y pasarlo a un atomizador.
El líquido también se puede usar para la limpieza de las mesadas porque sirve para desengrasar.


