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Los secretos para una perfecta pizza Margherita napolitana

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa pizza Margherita con nuestra receta favorita e imbatible.

La pizza Margherita es un ícono de la gastronomía italiana, apreciada por su simplicidad y sabor fresco. Se dice que fue creada en honor a la reina Margherita de Saboya en 1889 por el pizzero napolitano Raffaele Esposito. La receta se caracteriza por sus tres ingredientes principales: tomates, mozzarella y albahaca, que representan los colores de la bandera italiana. Estos elementos, cuidadosamente combinados sobre una masa fina y crujiente, hacen de la Margherita una pizza equilibrada, ligera y deliciosa.

La pizza Margherita fue inventada en 1889 en honor a la reina Margherita de Saboya, quien la probó durante su visita a Nápoles. Fuente: Shutterstock

Lo que distingue a la pizza Margherita es la calidad de sus ingredientes. Los tomates, idealmente de la variedad San Marzano, ofrecen un sabor dulce y ligeramente ácido. La mozzarella de búfala, fresca y cremosa, se funde perfectamente en el horno, mientras que las hojas de albahaca fresca aportan un toque aromático que complementa los demás sabores. Todo ello se corona con un chorrito de aceite de oliva extra virgen, que intensifica el sabor de la pizza.

A pesar de su aparente sencillez, la pizza Margherita es un plato que refleja la esencia de la cocina italiana: utilizar pocos ingredientes pero de la mejor calidad posible para lograr un resultado extraordinario. ¡Vamos a la receta!

Sus ingredientes principales (tomate, mozzarella y albahaca) representan los colores de la bandera italiana: rojo, blanco y verde. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la masa de pizza: 250 g de harina de trigo tipo 00 (la harina italiana es la mejor, pero puedes usar harina de fuerza si no la consigues), 150 ml de agua tibia (entre 37 y 40 °C), 1/2 cucharadita de azúcar (para activar la levadura), 7 g de levadura seca activa (equivalente a 1 cucharadita), 1/2 cucharadita de sal, 1 cucharada de aceite de oliva extra virgen.

Para la salsa de tomate: 200 g de tomates triturados (preferiblemente San Marzano), 1 diente de ajo (opcional), 1 cucharada de aceite de oliva extra virgen, sal al gusto, 1 pizca de azúcar (para balancear la acidez del tomate), unas hojas de albahaca fresca (aproximadamente 4-5 hojas), pimienta negra recién molida al gusto.

Para la cobertura: 200 g de mozzarella fresca de búfala (es la opción tradicional, pero puedes usar mozzarella de vaca si prefieres), unas hojas de albahaca fresca (8-10 hojas, para decorar), 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen (para rociar), sal gruesa o en escamas al gusto.

 

Procedimiento

Prepara la masa

  1. En un tazón pequeño, mezcla la levadura seca activa con el azúcar y 50 ml del agua tibia. Revuelve suavemente y deja reposar de 5 a 10 minutos hasta que veas una espuma en la superficie, lo que indica que la levadura está activa.
  2. En un bol grande, tamiza la harina y añade la sal. Haz un hueco en el centro y vierte la levadura activada, el aceite de oliva y el resto del agua tibia. Mezcla con las manos o con una espátula de madera hasta formar una masa.
  3. Traslada la masa a una superficie enharinada y amásala durante unos 10 minutos hasta que esté suave, elástica y no se pegue a las manos. Si es necesario, agrega un poco más de harina (solo una pequeña cantidad a la vez).
  4. Coloca la masa en un bol ligeramente engrasado con aceite de oliva y cúbrelo con un paño húmedo. Deja reposar en un lugar cálido durante 1 a 2 horas, o hasta que la masa haya duplicado su tamaño.

Prepara la salsa de tomate

  1. En una sartén mediana, calienta el aceite de oliva y añade el ajo picado (si decides usarlo). Sofríe durante 1 minuto a fuego medio-bajo, evitando que el ajo se queme.
  2. Añade los tomates triturados, una pizca de azúcar, sal al gusto, y las hojas de albahaca. Cocina a fuego bajo durante unos 15 minutos, removiendo ocasionalmente. Si prefieres una salsa más fina, puedes pasarla por un colador o licuarla brevemente.
  3. Retira del fuego y deja enfriar a temperatura ambiente.

Monta y hornea la pizza

  1. Precalienta tu horno a la temperatura más alta posible, idealmente entre 250 y 280 °C. Si tienes una piedra para pizza, colócala en el horno mientras se precalienta.
  2. Una vez que la masa haya fermentado, vuelve a amasarla brevemente para quitar el exceso de aire. Con un rodillo o con las manos, extiende la masa en forma de disco, dejando un borde un poco más grueso para obtener una corteza crujiente.
  3. Extiende la salsa de tomate uniformemente sobre la base de la pizza, dejando el borde sin cubrir.
  4. Rompe la mozzarella fresca en trozos medianos y colócala sobre la salsa de tomate de manera uniforme, sin cubrir completamente la pizza.
  5. Coloca la pizza en la bandeja del horno precalentada (o sobre la piedra si tienes una). Hornea durante 8-10 minutos o hasta que la masa esté dorada y crujiente, y el queso derretido y ligeramente dorado.
  6. Al sacar la pizza del horno, decora con las hojas de albahaca fresca. Rocia un chorrito de aceite de oliva extra virgen sobre la pizza.
La receta original utiliza solo tomates, queso mozzarella y albahaca, destacando la simplicidad y calidad de los ingredientes. Fuente: Shutterstock

Deja reposar un par de minutos para que los sabores se asienten, corta en porciones y degusta.

La pizza Margherita es una receta que brilla cuando se usan ingredientes de alta calidad, como tomates frescos, buena mozzarella y albahaca recién cortada. Siguiendo el paso a paso podrás disfrutar de una auténtica pizza Margherita, equilibrada y deliciosa. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.