ver más

Limpieza del hogar: los 3 puntos clave que debes limpiar semanalmente

Estos espacios son omitidos durante la limpieza diaria de casa, sin embargo, necesitan un cuidado especial al menos una vez por semana.


La limpieza diaria de los elementos que usamos siempre es muy importante, sin embargo, hay una tarea que nos resulta aún más fundamental en el hogar: la limpieza profunda. Esa que requiere más tiempo y que, generalmente, solemos hacer los fines de semana.

Hay algunas zonas específicas que los expertos recomiendan atender con más dedicación para mantener el orden durante toda la semana. Estos lugares clave son algunas partes de la cocina, el baño, las superficies de contacto frecuente, los pisos y los dormitorios. A continuación, te detallamos por qué conviene enfocarse en cada uno.

La cocina quedará reluciente. Foto: Fuente: Freepik

La limpieza de superficies de la cocina necesitan de mucha atención. Foto: Fuente: Freepik

Fregadero y mesadas: la limpieza profunda de la cocina

El fregadero y las mesadas son zonas de alto tránsito y constante exposición a restos de comida y humedad, lo que las convierte en un foco de bacterias si no se higienizan con regularidad. Al menos una vez por semana, vaciá completamente el fregadero, retirá rejillas o filtros y aplicá un desinfectante apto para cocina, como lavandina diluida o un limpiador multiuso antibacterial. No te olvides de la limpieza de bordes, la grifería y el área del desagüe.

Interruptores y picaportes: las zonas con más contacto del hogar

Aunque muchas veces pasen desapercibidos, los interruptores de luz, picaportes y controles remotos son superficies de alto contacto que acumulan gran cantidad de gérmenes. Por eso, cada semana conviene pasarles una toallita desinfectante o un paño con algún producto antibacteriano. Es un paso simple que marca la diferencia.

El inodoro: la limpieza fundamental

El inodoro es el punto más crítico del baño y necesita atención especial cada semana. Aplicá un producto específico bajo el borde y dejalo actuar unos minutos. Mientras tanto, con un paño o toalla desinfectante, limpiá la tapa, los costados, la base y la parte trasera. Por último, usá el cepillo para fregar bien el interior y tirá la cadena. Así te asegurás de que quede libre de suciedad y gérmenes.

La limpieza profunda no tiene por qué ser una tarea abrumadora si se hace por partes y con constancia. Dedicarle un rato cada semana a estas zonas clave ayuda a mantener un hogar más limpio y ordenado para todos.