Fabrica tu propio desengrasante natural de naranjas y limpia a fondo
Muchos productos que habitualmente tenemos en casa, tienen un gran poder eliminar la suciedad y son mucho menos nocivos que los detergentes químicos que venden en el mercado. Si ya has descubierto el fabuloso poder del vinagre, debes saber que la naranja también es un excelente desengrasante y puedes aprovechar esta capacidad para limpiar y hogar y dejarlo reluciente.
De un tiempo a esta parte, el vinagre está en la cima de su popularidad debido a los múltiples usos que se le puede dar en una casa. Es muy útil para quitar grasa, manchas, blanquear y suavizar ropa, entre otras tantas facultades. Además, es un producto económico y natural.
Si eres de los que crees que su poder es imbatible, entonces debes saber que no es así. Pero no te preocupes ya que este otro limpiador estrella es muy fácil de elaborar en casa, se puede usar en una gran cantidad de superficie y su perfume es mucho más agradable.
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¿Cómo hacer tu desengrasante con naranjas?
Aprende a hacer un limpiador multiuso a base de la fermentación de cáscaras naranjas. Solo necesitarás un recipiente de plástico con tapa (tipo bidón) y un poco de paciencia ya que se necesitan no menos de 30 días para lograr resultados óptimos.
Se inicia cortando en pedazos las cáscaras -del tamaño necesario para ser introducidos en la botella- y almacenándolas en el recipiente. Cada vez que agregas, procura incorporar un poco de agua hasta que queden completamente sumergidas. Cuando se llegue a completar los tres cuartos, se debe tapar y almacenar en un lugar fresco y oscuro.
Es importante no hacer mucha presión en la tapa, de esta manera permitiremos que los gases de la fermentación escapen. Una vez a la semana, se tiene que mover el contenido y destapar para asegurarnos que no haya mucho gas en el interior. Cumplidos los 30 días, se cuela y se guarda en recipientes que sean más fáciles de manipular.
Si bien se trata de un limpiador que no hace espuma es muy útil para:
- Lavar la vajilla y eliminar la grasa
- Limpiar el horno o electrodomésticos con suciedad vieja
- Darle brillo y proteger muebles y pisos de madera
- Desinfectar encimeras, mesadas y azulejos
- Recuperar el brillo en superficies de acero inoxidable

