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El hábito que recomiendan para mantener el cerebro joven y mejorar la memoria

Un estudio analizó a cientos de personas y puso el foco en un hábito cotidiano: aprender y utilizar distintos idiomas.


Durante mucho tiempo, los crucigramas y los sudokus fueron considerados ejercicios útiles para mantener la mente activa. Sin embargo, una investigación reciente puso el foco en otro hábito cotidiano: aprender y utilizar distintos idiomas. El trabajo analizó cómo la experiencia multilingüe puede relacionarse con el envejecimiento del cerebro y la memoria.

El estudio fue presentado durante el congreso de la Federación de Sociedades Europeas de Neurociencia (FENS), realizado en Barcelona. La investigación fue coordinada por especialistas de Argentina, Chile, España y Dublín. Para realizarla, analizaron a personas que viven en el País Vasco, una región donde conviven habitualmente el castellano y el euskera.

Los investigadores utilizaron magnetoencefalografía para registrar la actividad eléctrica del cerebro. En total, estudiaron los datos de 728 participantes y luego compararon los resultados con otro grupo independiente de 144 personas. Con ayuda de un sistema de inteligencia artificial, pudieron identificar patrones de conectividad cerebral relacionados con diferentes edades.

Los resultados mostraron una asociación entre el manejo de varios idiomas y una menor edad cerebral aparente. Según los datos presentados, las personas bilingües mostraban una diferencia equivalente a unos seis años. En quienes dominaban tres idiomas, la diferencia llegaba a unos siete años. Entre quienes hablaban cuatro o más lenguas, alcanzaba los 13 años.

El hábito que recomiendan para mantener el cerebro joven y mejorar la memoria

Qué señaló el estudio sobre este hábito para mantener el cerebro joven

La investigación también señaló que no solo importaría la cantidad de idiomas. Un mayor dominio de las lenguas y haber aprendido un segundo idioma a una edad más temprana también aparecieron asociados con un envejecimiento cerebral más lento. Los especialistas aclararon, de todos modos, que podrían existir otros factores relacionados con el estilo de vida, las relaciones sociales o la actividad intelectual.

Aprender y utilizar una lengua implica distintas tareas para el cerebro. Es necesario memorizar información, recuperarla y cambiar entre diferentes sistemas lingüísticos según el contexto. Esta actividad podría estar relacionada con una mayor reserva cognitiva. El estudio, sin embargo, no demuestra que aprender idiomas permita evitar enfermedades neurodegenerativas.

Por eso, los investigadores plantean el aprendizaje de idiomas como una alternativa para mantener la mente ocupada durante toda la vida. Leer, escuchar, hablar y escribir en otra lengua combina diferentes tipos de estímulos. El hallazgo debe interpretarse con cautela, ya que hablar varios idiomas no garantiza tener un cerebro más joven ni reemplaza otros hábitos vinculados con un envejecimiento saludable.