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Dile adiós a las uñas semipermanentes: los riesgos en tu piel

El estudio del CONICET ofrece datos contundentes sobre la luz de la lámpara que se usa en uñas semipermanentes.

Las lámparas de secado de esmalte semipermanente son dispositivos formados por una fuente de luz LED. Foto: Conicet
Las lámparas de secado de esmalte semipermanente son dispositivos formados por una fuente de luz LED. Foto: Conicet

El uso de uñas semipermanentes es cada vez más popular. Sin embargo, un estudio reciente del CONICET despertó preocupación al demostrar que las lámparas LED, incluso las más nuevas, provocan reacciones químicas en la piel comparables a exponerse al sol del mediodía en primavera.

No es juego, tu piel sufre daños

En solo cuatro minutos, moléculas como la melanina sufren cambios que pueden derivar en fotoalergias, irritaciones o incluso cáncer de piel. El estudio, publicado en la revista Chemical Research in Toxicology, fue realizado por investigadoras del INIFTA (CONICET – UNLP). Ellas señalaron que las lámparas LED emiten radiación ultravioleta que no se regula ni se advierte de manera obligatoria.

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La reacción de estas lámparas sobre la piel es perjudicial.

La reacción de estas lámparas sobre la piel es perjudicial.

Muchas personas desconocen los efectos de esta radiación sobre la piel y se exponen varias veces al mes para tener uñas impecables. Esta exposición reiterada genera un riesgo que, hasta ahora, había sido minimizado o pasado por alto.

Las investigadoras recomiendan que estos dispositivos incluyan información visible sobre los riesgos y la necesidad de cuidados. Sugieren usar protector solar o guantes que bloqueen la radiación, para que la piel no reciba el impacto directo de las lámparas. Además, destacan que es fundamental que cada persona decida de forma informada si continuar con estos procedimientos, tomando en cuenta los riesgos que existen más allá de la estética.

Uno de los puntos más preocupantes del informe es que no existen regulaciones para controlar el uso de estos equipos. Las lámparas LED que se encuentran en los salones de belleza no tienen normas que obliguen a advertir sobre sus riesgos. Esto significa que la decisión final depende de cada persona, sin contar con una guía o advertencias claras por parte de las autoridades.

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Bastan cuatro minutos

El trabajo del CONICET se centró en medir los cambios químicos que suceden en las moléculas de la piel cuando se exponen a estas lámparas. En solo cuatro minutos, la piel absorbe una cantidad de radiación comparable a estar al sol en primavera al mediodía. Esto demuestra que, aunque la sesión de esmaltado parezca breve, la exposición acumulada con el tiempo se convierte en un riesgo real.

Las especialistas señalan que es importante no demonizar las lámparas LED, pero sí usarlas con cuidado. Para quienes no quieren renunciar a las uñas semipermanentes, recomiendan aplicar protector solar 20 minutos antes de la sesión y cubrir la piel expuesta con guantes especiales que dejen libre solo la uña. Así se reduce la exposición directa de la piel a la radiación ultravioleta.