Caso Murialdo: hay alegatos pero la sentencia podría demorar

Caso Murialdo: hay alegatos pero la sentencia podría demorar

El celador Alejandro Salas está acusado de agredir a una nena de 4 años en el conocido centro educativo de Guaymallén. Entre versiones dispares, trascendió que el Tribunal se tomaría unos días para efectuar el dictamen.

Facundo García

Facundo García

A las 15 de este miércoles se desarrollaban las últimas audiencias en el caso del celador acusado de abusar de una niña de 4 años en el Instituto Leonardo Murialdo de Guaymallén. Y si bien por la mañana se rumoreaba que hoy podía haber sentencia, en los últimos minutos trascendió que los jueces Eduardo Martearena, Belén Salido y Mateo Bermejo se tomarán unos días antes de sentenciar o absolver a Alejandro Salas.

Salas está sospechado de haber atacado a una nena de 4 años en el instituto religioso donde trabajaba, por lo que permanece detenido bajo la modalidad domiciliaria. Los defensores Víctor y Federico Ábalos sostienen su inocencia. En contraste, la fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, Cecilia Bignert, podría pedir una pena de 8 años de prisión o más. Sea cual sea el resultado, el juicio tendrá un epílogo resonante.

El enigma del hombre “con avispas en la cara”

A veces la vida de una persona parece definirse en un instante. En la existencia de este celador, el destello tiene cifras puntuales: las 14.14 del día 2 de agosto de 2018. Según la Fiscalía, fue la hora exacta en la que la ex alumna de la escuela Murialdo fue abusada en los baños de la institución.

La defensa desmiente la presencia de Salas en ese punto del edificio: afirma que por entonces estaba viendo un mensaje en un grupo de Whatsapp. Lo cierto es que las cámaras de seguridad marcan que la única persona que estaba en esa área durante aquel breve intervalo era justamente Salas.

Cuando la niña volvió a su casa ese día, su madre notó que no tenía ropa interior. “Alguien me tocó”, dijo la nena, y la mujer corrió a hacer la denuncia. En el Hospital Notti constataron que la nena tenía lesiones en su zona íntima. A ello se le suma que, durante su declaración en cámara Gesell, la menor recordó que la había abordado un señor “con ropa marrón y avispas en la cara”, lo que podría coincidir con la indumentaria del celador y con las marcas que el hombre tiene en su rostro. Para colmo, los peritajes en el teléfono de Salas registraron más de 4000 visitas a sitios porno. O sea que la sospecha es fuerte.

No obstante, la defensa insiste en que. hasta que no se demuestre lo contrario, Salas es inocente. Los letrados alegan que la niña hacía dibujos donde se evidencia que sufrió abusos previos por parte de alguien de su entorno familiar.

El celador está imputado por abuso sexual agravado por acceso carnal y por la calidad de guardador. De ser encontrado culpable, recibiría una pena de entre 8 y 20 años de prisión.

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