Presenta:

Detectan publicidad ilegal y con riesgo para la población en Luján de Cuyo

Carteles sin habilitación coparon rotondas, bulevares y calles centrales de Luján de Cuyo, casi siempre sobre terrenos municipales y con instalaciones precarias. Además del riesgo para la seguridad, compiten de manera desleal con los comercios y las empresas que sí pagan tasas y permisos. El municipio los fajó, pero la respuesta luce tibia.

Los carteles clandestinos son riesgosos para la seguridad y ejercen comercio ilegal. 

Los carteles clandestinos son riesgosos para la seguridad y ejercen comercio ilegal. 

Las calles centrales de Luján de Cuyo se llenaron de carteles publicitarios ilegales, una situación que infringe la normativa municipal y que pone en riesgo incluso a las propias marcas que los utilizan para anunciarse. Algunas de estas estructuras ya llevan una faja que advierte sobre la infracción; sin embargo, la publicidad se mantiene a la vista.

Lejos de ser algo improvisado, detrás de estos carteles hay infraestructura montada al costado de las arterias principales. Las empresas que los colocan eligen siempre los mismos puntos: rotondas, bulevares y espacios de alto tránsito, casi siempre sobre terreno municipal. Un caso testigo es la calle Paso, la vía que une Luján de Cuyo con el Acceso Sur y con Maipú, donde los carteles abundan. Incluso hay una situación curiosa: los carteles irregulares no fueron retirados a pesar de la normativa y la certificación de ilegalidad. Más aún, se promociona la posibilidad de pautar a través de un teléfono publicado en los mismos carteles.

El problema de fondo es la seguridad. Se trata de instalaciones extremadamente precarias, levantadas sin cálculo estructural en una provincia expuesta a riesgo sísmico y al viento Zonda. Una estructura mal montada en una rotonda o en un bulevar puede transformarse en un proyectil ante un sismo o una ráfaga fuerte. A eso se suma que muchos de estos carteles tapan ochavas y puntos de visualización clave para los conductores, con el consiguiente riesgo vial.

De hecho, esa situación es una violación expresa a la normativa municipal que tiene entre sus objetivos evitar los riesgos para la población por la instalación de mobiliario público como los cartees “truchos”.

Insólito: junto a la faja que indica que es ilegal, se promociona la posibilidad de publicitar a través de un teléfono.

Insólito: junto a la faja que indica que es ilegal, se promociona la posibilidad de publicitar a través de un teléfono.

Hay, además, una competencia desleal. Mientras los comercios y las empresas de publicidad habilitadas pagan tasas municipales, energía, permisos y renuevan sus habilitaciones, quienes instalan al margen de la norma no asumen ninguno de esos costos. Simplemente venden el espacio y cobran por él, sin ninguna seguridad, impuestos, tasas o cargos. Son negocios sencillos de identificar, pues operan a la vista y facturan por una publicidad que nunca fue autorizada.

La normativa prevé que los carteles ilegales sean retirados y secuestrados a través de la Dirección de Obras Privadas. La publicidad callejera está regulada por cada municipio y, en Luján de Cuyo, los permisos deben renovarse cada doce meses. El municipio avanzó al colocar fajas de "publicidad clandestina" sobre algunas estructuras, pero la medida quedó a mitad de camino: la publicidad sigue en pie y los carteles, en su lugar. Para desalentar una actividad que es peligrosa y desleal, el control debería ir mucho más a fondo, lo mismo que las sanciones.

Los carteles tienen fajas donde se indica la infracción, pero no fueron retirados.

Los carteles tienen fajas donde se indica la infracción, pero no fueron retirados.