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Artemis II: qué puede fallar en la misión de la NASA que llevará astronautas a la Luna

Fallas detectadas, radiación y una reentrada extrema ponen a prueba a la NASA en la misión Artemis II, clave para el regreso de astronautas a la Luna.


La misión Artemis II marcará un antes y un después para la NASA: será el primer vuelo tripulado de su nuevo programa lunar. Con una duración estimada de 10 días, el objetivo es validar en condiciones reales la nave Orion y todos los sistemas que permitirán futuras misiones de alunizaje.

Artemis II Nasa astronautas

La misión Artemis II de la Nasa tiene todo dispuesto para volar. Foto Efe

El mayor antecedente: qué pasó con Artemis I

Antes de enviar astronautas, la agencia analizó lo ocurrido en Artemis I. Esa misión sin tripulación dejó un dato clave: el escudo térmico de Orion presentó fallas inesperadas durante el regreso a la Tierra, con más de 100 zonas donde el material se desprendió de forma no prevista.

Inyección translunar: el punto de no retorno

Uno de los momentos más delicados será la maniobra que colocará a la nave rumbo a la Luna. A partir de ahí, Artemis II entrará en espacio profundo, con menor margen de maniobra y varios días de exposición a condiciones extremas.

La reentrada, el tramo más crítico de toda la misión

El regreso a la Tierra concentra el mayor nivel de riesgo. Orion deberá soportar velocidades cercanas a 40.000 km/h y temperaturas de hasta 2700 grados.

En este contexto, cualquier falla en el escudo térmico o en la secuencia de descenso puede escalar rápidamente y comprometer la seguridad de la tripulación.

Riesgos en el lanzamiento: qué puede fallar

El despegue es otro punto sensible. Si surge una anomalía, el sistema de escape deberá activarse en segundos para proteger a los astronautas.

Entre los principales riesgos se encuentran:

  • pérdida total o parcial de propulsión
  • fallas en el control del vehículo
  • problemas en sistemas del cohete o de la cápsula

Radiación solar: cómo se prepara la NASA

En el espacio profundo, la radiación es una amenaza constante. Para mitigarla, la NASA implementó un esquema de monitoreo y respuesta:

  • seguimiento de la actividad solar en tiempo real
  • sensores dentro de la cabina de Orion
  • dosímetros individuales para cada astronauta

Si los niveles aumentan, la tripulación cuenta con protocolos específicos para actuar.

Comunicaciones: el apagón detrás de la Luna

Durante la misión habrá un corte de comunicaciones de unos 41 minutos cuando la nave pase detrás de la Luna. No es una falla, sino una situación prevista que obligará a recuperar la señal con rapidez y priorizar datos críticos.

El factor humano en una misión de alta exigencia

Artemis II también será una prueba para la tripulación. Durante unos 10 días, los astronautas deberán sostener niveles altos de concentración, coordinación y respuesta en un entorno aislado y exigente.

El componente humano será clave para validar no solo la tecnología, sino la viabilidad de futuras misiones lunares.

Qué dice la NASA sobre la seguridad de Artemis II

La agencia afirmó que logró identificar la causa del problema en el escudo térmico y que la cápsula puede volar con tripulación de forma segura.

Sin embargo, el éxito dependerá de ajustes finos, especialmente en la reentrada, una de las fases más críticas de toda la misión.