Apuestas online en Mendoza: cómo se protege a los jóvenes de la ludopatía
La problemática de las apuestas online ha crecido en los últimos años. La existencia de plataformas ilegales agravan la situación.
Muchos adolescentes están en plataformas de apuestas online desde sus celulares.
Archivo.En los últimos tiempos, las apuestas online pasaron a formar parte de la discusión cotidiana. El advenimiento de múltiples plataformas de juegos de azar -varias de ellas son sponsor de equipos deportivos y Selecciones nacionales- llevó a que muchas personas terminen apostando.
En ese marco, cabe resaltar que no todos los sitios son legales. La diferencia no es menor: mientras las plataformas autorizadas deben cumplir una serie de requisitos y están sometidas a controles, los sitios ilegales funcionan por fuera de ese sistema. Ante esta situación, cómo se busca proteger a los ciudadanos pasa a ser un interrogante que ocupa un lugar preponderante.
En el caso particular de Mendoza, ese escenario puso el foco en dos cuestiones centrales: cómo controlar a quienes ofrecen apuestas por internet y cómo evitar que los menores de edad ingresen a este tipo de plataformas. Así, la Provincia, a través del Instituto Provincial de Juegos y Casinos (IPJyC), sostiene un esquema que combina regulación, fiscalización y prevención.
Qué controla Mendoza en las apuestas online
El sistema regulado permite saber quiénes son los operadores que pueden ofrecer apuestas, bajo qué condiciones funcionan y cuáles son sus obligaciones. De este modo, el IPJyC puede identificar a los operadores, auditar sus sistemas, registrar las operaciones y controlar los movimientos de dinero. También exige medidas vinculadas con el juego responsable, la prevención del fraude y la detección de operaciones sospechosas.
Para los usuarios existen, además, mecanismos de identificación y herramientas destinadas a limitar el acceso al juego. En este aspecto, se resalta que la regulación también establece que quienes participan deben acreditar su identidad y ser mayores de 18 años. Los datos son contrastados con registros oficiales y -para evitar la aparición de "cuentas falsas"- los medios de pago deben corresponder al usuario titular de la plataforma.
Según explican desde el Gobierno, esos son los controles que desaparecen cuando la apuesta se realiza en una plataforma clandestina.
Uno de los principales desafíos que plantean las apuestas digitales es que las plataformas pueden estar alojadas fuera de la jurisdicción en la que se encuentra el usuario. En ese aspecto, cuando una plataforma opera por fuera del sistema regulado, el Estado pierde capacidad para determinar quién la administra, por lo que controlar las transacciones o verificar qué ocurre con el dinero y los datos personales de quienes ingresan se vuelve dificultoso. Tampoco existen las mismas garantías respecto del pago de premios o de los mecanismos disponibles ante un eventual fraude.
A esto se suma otro riesgo señalado por la Provincia: los circuitos clandestinos pueden ser utilizados para el lavado de activos o para canalizar recursos hacia otras actividades delictivas.
Por eso, según indican desde el Gobierno de Mendoza, la estrategia no apunta únicamente a controlar a las plataformas autorizadas, sino también a identificar y denunciar aquellas que funcionan al margen de las normas.
Cómo saber si una plataforma es legal
Una de las herramientas para diferenciar las plataformas autorizadas de los sitios clandestinos está en el dominio. Los sitios de apuestas online autorizados en Argentina utilizan el dominio ".bet.ar". La identificación permite a los usuarios y a las familias reconocer las plataformas que forman parte del sistema regulado.
La situación de los apostadores menores de edad, en el centro de la escena
Las personas menores de 18 años no pueden apostar legalmente en las plataformas reguladas, por lo que cuando un adolescente logra acceder a apuestas online queda fuera de los mecanismos de identificación y control.
Cabe resaltar que el acceso de los menores puede producirse a través de plataformas clandestinas, perfiles en redes sociales o intermediarios que permiten esquivar los controles de identidad y edad.
Frente a este escenario, el IPJyC lleva adelante acciones de prevención junto con el sistema educativo, áreas de salud, municipios, el Poder Judicial y otros organismos públicos. La estrategia incluye capacitaciones, campañas de concientización, bloqueo de sitios ilegales en las redes de establecimientos educativos y denuncias contra plataformas y perfiles clandestinos.
Cuando el juego se convierte en un problema
El control de las plataformas es solo una parte de la estrategia. La otra está relacionada con las personas que desarrollan conductas problemáticas vinculadas con el juego. Para esos casos, Mendoza cuenta con el Programa de Juego Responsable, que brinda asistencia estatal y un abordaje interdisciplinario. También ofrece orientación a familiares y allegados.
Además, existen herramientas de autoexclusión destinadas a quienes necesitan limitar su acceso a las apuestas. El objetivo es que la intervención no quede limitada a la plataforma y al control de las operaciones, sino que también alcance a quienes necesitan asistencia.