Salud

Los inauditos descubrimientos que reveló un estudio de científicos argentinos

La investigación puso foco sobre la relación entre el intestino, microbiota y la salud general. ¿Toda enfermedad empieza en el intestino? Edgardo Smecuol, médico gastroenterólogo, dio la respuesta.

Redacción MDZ
Redacción MDZ viernes, 19 de abril de 2024 · 01:10 hs
Los inauditos descubrimientos que reveló un estudio de científicos argentinos
Qué causa dolor de estómago Foto: Shutterstock

En el ámbito de la salud se considera al intestino como un órgano crucial, a menudo llamado el "segundo cerebro". Este órgano cuenta con una notable cantidad de neuronas, superando incluso a la espina dorsal, y opera de manera autónoma respecto al sistema nervioso central. Esta independencia es fundamental, ya que el complejo ecosistema microbiano presente en el intestino ejerce una influencia significativa en nuestro bienestar general. Un grupo de científicos argentinos realizó una investigación que fue publicada en la reconocida revista 'Neurogastroenterology and Motility', la cual proporciona nuevas perspectivas sobre la complejidad de los trastornos intestinales y su impacto en síntomas más allá de los relacionados con la digestión.

Este estudio refuerza un paradigma emergente que sugiere una estrecha conexión entre la microbiota, es decir, el conjunto de microorganismos que habitan en el intestino humano, y el sistema nervioso, incluido el cerebro.

Para explorar este estudio en detalle, MDZ Radio 105.5 FM conversó con Edgardo Smecuol, médico gastroenterólogo y expresidente de la Sociedad Argentina de Gastroenterología. Smecuol señaló que "los trastornos funcionales del sistema digestivo a menudo se relacionan con síntomas generales como malestar, dolores de cabeza, fatiga, entre otros". Y explicó que el tubo digestivo completo, fundamentalmente el intestino delgado y el colon, junto con su diversa flora intestinal, actúan como la entrada de alimentos y diversas sustancias al organismo y, debido a la densidad de terminaciones nerviosas en el tracto digestivo, se le denomina el "segundo cerebro".

El médico especialista destacó la coincidencia entre los trastornos generales y los problemas gastroenterológicos que parecen no estar relacionados a simple vista. Asimismo, advirtió sobre la importancia de no descartar factores gastrointestinales en la manifestación de síntomas aparentemente no digestivos.

Respecto a cómo los alimentos afectan el sistema digestivo, Smecuol comentó que "ciertas dietas pueden empeorar los síntomas gastrointestinales en lugar de aliviarlos. Recomendó "consultar a un médico para identificar posibles deficiencias o alteraciones específicas y desconfiar de soluciones rápidas como el "reseteo intestinal", que se promocionan como tratamientos estándar sin un fundamento científico sólido".

Detalles de la investigación

El estudio involucró a 4.862 personas y reveló que más del 70% de los individuos con síntomas extraintestinales asociados al Síndrome del Intestino Irritable (SII) experimentaron dolencias como dolor articular, dolores de cabeza, hormigueo en extremidades, dermatitis atópica y síntomas depresivos. Estos hallazgos confirman la importancia del eje cerebro-intestino y el sistema inmunológico en la comprensión de los problemas de salud.

El equilibrio en el eje cerebro-intestino-microbiota juega un papel crucial en la salud general. La investigación reveló diferencias significativas en la prevalencia de síntomas extraintestinales según los subtipos de SII, lo que destaca la necesidad de estrategias terapéuticas personalizadas y más investigación en este campo.

Se enfatizó también la relación entre la microbiota intestinal y el sistema nervioso, donde un desequilibrio puede desencadenar respuestas inflamatorias y enfermedades, mientras que una microbiota adecuada puede proporcionar protección.

En cuanto al "reseteo del intestino", se propone un tratamiento centrado en reducir la respuesta inmunológica asociada a los síntomas del SII mediante una dieta de eliminación durante 7 días, excluyendo alimentos como trigo, lácteos, azúcar y FODMAP para permitir la recuperación del intestino.

Con estas conclusiones, se resalta la importancia de comprender los diferentes subtipos de SII para desarrollar terapias más efectivas y personalizadas, así como la necesidad de abordar de manera integral la relación entre la microbiota intestinal, el sistema nervioso y la salud en general.

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