Báez Sosa: solo uno de los ocho condenados recibió visitas en la cárcel
De los ocho condenados por el homicidio de Fernando Báez Sosa solo Máximo Thomsen recibió visitas el jueves en la Alcaidía N° 3 de Melchor Romero, donde se encuentra detenido junto a sus amigos a la espera de un destino penal definitivo.
No trascendieron las razones por las que los otros siete jóvenes acusados de homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por alevosía en concurso ideal con lesiones leves no fueron visitados por nadie aunque una de las causas podría tener vinculación con la distancia del penal.
Sobre Thomsen, se supo que su visita llegó antes del mediodía aunque no trascendió con quién se encontró.
El próximo jueves, si siguen alojados en ese lugar, podrán recibir familiares nuevamente. Sin embargo su estadía en la Alcaidía N° 3 de Melchor Romero es transitoria.
Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli y Luciano Pertossi, condenados a prisión perpetua como coautores del crimen, y Ayrton Viollaz, Blas Cinalli y Lucas Pertossi, penados con 15 años de prisión como partícipes secundarios, esperan que el Servicio Penitenciario Bonaerense les asigne un destino mientras se desarrolla la instancia de apelaciones.
El destino de los condenados
Por otra parte, más allá del hermetismo y de la casi nula información que suele dar la gestión actual del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), trascendió hoy que ya hay un pedido de ocho cupos para los condenados en un penal de Campana, la Unidad Modelo Jóvenes Adultos número 57 (Ruta 6 kilómetro 6,5).
Una fuente consultada por NA explicó que si bien es una cárcel que aloja a delincuentes de entre 18 y 21 años, la edad se flexibilizó hasta los 25 años, por lo que los condenados podrían pasar allí la primera etapa del cumplimiento de condena.
Campana es la ciudad más cerca de Zárate y será más fácil que los familiares puedan ir, pero además esta unidad -inaugurada el 12 de febrero de 2019 por la entonces gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal- tiene una capacidad de 616 plazas, con cuatro módulos que incluyen celdas, aulas, talleres y un polideportivo central.
Asimismo, las salas de clase tienen una capacidad para 480 internos -la más grande del Servicio Penitenciario Bonaerense- y un aula taller móvil donde se dictan cursos de alfabetización digital.
Los talleres de trabajo ocupan más de 800 metros cuadrados y tienen una capacidad para 200 jóvenes.
"Es una cárcel para aquellos jóvenes con delitos primerizos y encajaría perfecto para los acusados. Habrá que esperar para ver si hay ocho cupos Ya están pedidos para todos ellos", remarcó la fuente consultada.
Los otros dos penales en Campana son la Unidad 41 y la 21, la primera de ellas es casi de tránsito de internos y la otra es vieja y de población común.
"La Unidad 57 es un lugar donde se respetan mucho los derechos humanos y es ideal porque allí se busca la reinserción a la sociedad por edades. Además desde hace un tiempo no se suele mezclar a los más jóvenes con los adultos, sobre todo con estos casos tan mediáticos", agregó la fuente a NA.
Ahora resta saber si finalmente se va a hacer lugar al pedido de cupo para todos los acusados, aunque mientras tanto permanecerán en la alcaidía de Melchor Romero.
Los otros penales que se manejaban eran Sierra Chica y Lisandro Olmos, aunque no se descartó el de Marcos Paz, por más que sea del Servicio Penitenciario Federal.

