Psicología

Napoleón: en la guerra y en el amor todo vale

La pasión, la intimidad y el compromiso. Pueden combinarse de varios modos para crear el espectro de las experiencias amorosas humanas.

Carlos Gustavo Motta
Carlos Gustavo Motta sábado, 2 de diciembre de 2023 · 07:00 hs
Napoleón: en la guerra y en el amor todo vale
Se han conservado 265 cartas de Napoleón a Josefina, y apenas cinco cartas de las enviadas por Josefina a Napoleón. Foto: Gentileza CGM.

Una película, la de un hombre enamorado por una mujer llamada Josefina. De acuerdo con la descripción oficial del libro Napoleón y Josefina. Cartas, en el amor y en la guerra (Fórcola, 2014), escrito por Ángeles Caso, se “reconstruye la historia de los encuentros y desencuentros de estos dos amantes, de sus confidencias y deseos, de sus desengaños y sus celos, de su pasión y sus traiciones”

¡Pensé que iba a ver una película de guerra y vi una de amor!

La correspondencia entre la pareja recorrió toda Europa, desde España hasta Rusia, de Italia a Alemania, durante los trece años que duró su matrimonio -de 1796 a 1809-, y los cinco más que Josefina vivió, hasta fallecer el 29 de mayo de 1814, a los 50 años de
edad. Se han conservado 265 cartas de Napoleón a Josefina, y apenas cinco cartas de las enviadas por Josefina a Napoleón. La película puede asociarse a detalles que resultan un banquete para los psicólogos proclives a las neurociencias.

Atracción sexual

El rostro de una persona es un elemento determinante de lo atractivo que resultará para los demás y de su consideración como
una buena pareja potencial. Se ha comprobado que el grado de simetría relacionado con la feminidad o la masculinidad de un rostro es un importante aspecto del atractivo en general. Al parecer, la simetría del rostro está relacionada con un mecanismo biológico que señalaría el atractivo de cualquier persona y de su eficacia biológica como pareja. 

Una película, la de un hombre enamorado por una mujer llamada Josefina.

Para Napoleón, un descendiente era cuestión de estado y de poder para él mismo. Sin hacer spolier del filme, es un detalle principal que el director Ridley Scott y David Scarpa, su guionista, deciden destacar. - La oxitocina: es una hormona producida por el hipotálamo y liberada por la estimulación sexual. Produce una sensación de placer que favorece los vínculos de pareja y los maternales. Contribuye a formar memorias compartidas. Seguramente estuvo presente en nuestra histórica pareja pero no fue la hormona lo que unía a Napoleón y Josefina.

Diferentes tipos de amor

El amor romántico es ventajoso para las personas ya que fomenta el vínculo de pareja. La amistad y las redes sociales también favorecen el bienestar y la salud. Sabemos algo sobre los neurotransmisores y su relación con el hecho de enamorarse pero no mucho sobre los circuitos encefálicos correspondientes. La feniletilamina y la dopamina intervienen en la euforia inicial que probablemente actúa en las vías neurales entre el sistema límbico (relacionado con las emociones) y las áreas corticales (relacionadas con la razón).

De estas explicaciones neurocientíficas se agrega la del triángulo del amor

La pasión es un factor principal para estos amantes arquetípicos como Napoleón y Josefina o Romeo y Julieta. Estos amores pasionales estas signados por el desencuentro y atravesados por el lenguaje. Josefina le dice a Napoleón, luego de una escena violenta entre ellos, “tú no eres nadie sin mí”. El poder lo tiene ella sobre el gran estratega militar. El amor puede ser también un acontecimiento de la palabra.

Josefina le dice a Napoleón, luego de una escena violenta entre ellos, “tú no eres nadie sin mí”.

Es así como Jacques Lacan señala que el amor tiene una función nominativa: la fórmula de dar lo que no se tiene parece indicarnos algún rastro. Ese camino que a veces se lo confunde con la obsesión amorosa y que permite que otro se incluya en nuestra intimidad afín a la frase atribuída al filósofo Nietzche: “En la guerra y en el amor, todo vale”. En otro orden de cosas, la película se deja ver a pesar de los 158 minutos de duración, pero particularmente aguardo la versión completa de seis horas. Si bien todos los aspectos técnicos y estéticos son estupendos, hay un problema con la temporalidad de la edición que por momentos se encuentra
embarullada. Vanesa Kirby (Josefina Bonaparte) sobresale en las escenas frente a un Joaquin Phoenix (Napoleón Bonaparte) un poco perdido, con escenas que no lo dejan bien parado y mucho menos al propio Napoleón

Que sus últimas palabras en la realidad hayan sido Francia-Ejército-Josefina nos dejan una reflexión final donde la patria, su honor y el amor hayan sido el ejemplo de este personaje histórico contradictorio aún para los tiempos que corren.

* Carlos Gustavo Motta es psicoanalista y cineasta.

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