Las señales que indicaban que Máximo Thomsen iba a romper el silencio
El juicio por la muerte de Fernando Báez Sosa mantiene en vilo a toda la sociedad debido a la crueldad del hecho y la posibilidad de que los ocho acusados del crimen obtengan la pena máxima. Los últimos días se produjeron una serie de cambios en el aspecto de los implicados que llamó la atención de los especialistas quienes analizaron en detalle los gestos y lenguaje corporal de los jóvenes que, hasta el momento, se mantuvieron en silencio.
Las últimas semanas se dieron a conocer escabrosos detalles del asesinato de Fernando Báez Sosa ocurrido la fatídica noche del 18 de enero de 2020 en la puerta del boliche Le Brique ubicado en Villa Gesell. Las declaraciones de testigos conmovieron a los presentes y testigos del hecho, sin embargo, un detalle que llamó la atención fue la forma en que actuaron los principales acusados del hecho.
Con los labios sellados y ojos fijos mirando al tribunal encargado de analizar el material probatorio de las partes involucradas, los jóvenes acusados mantienen una postura que, para muchos, roza la frialdad ante los testimonios que relatan los últimos minutos de vida del joven asesinado. En los casos judiciales la comunicación no verbal es extremadamente relevante para identificar mentiras y verdades en testigos e imputados en el proceso e identificar las emociones de las personas que participan del proceso judicial.
Hugo Lescano, es un especialista que se desempeñó como perito en uno de los casos más resonantes de nuestro país, el asesinato de María Marta García Belsunce. Tras largas jornadas de audiencias, el profesional aseguró que existen indicios de que el grupo, que siempre funcionó como bloque, comenzó a resquebrajarse con el breve testimonio de Luciano Pertossi.
"Al principio del juicio oímos a los acusados con barbijo. Hubo una suerte de especulaciones sobre si había sido una estrategia de la defensa. Podríamos especular con eso, sin embargo, hay que decir que el barbijo o la boca tapada no nos impide ver cuáles son las emociones por las que los jóvenes atraviesan ya que la mayoría transcurre de la mitad del rostro hacia arriba, o sea los ojos y las cejas reflejan gran parte de nuestros estados anímicos", expresó Lescano.
"Todos están expectantes acerca de lo que ocurre con Thomsen ya que podría pasar que no soporte la presión. Ha dado muestras del reclinarse hacia atrás y elevar su mentón en sentido desafío...podríamos estar ante un joven que esté acumulando demasiada tensión y que en algún momento se quiebre", dijo el profesional.
En ese sentido, el especialista explicó que el uso del barbijo genera una sensación de falsa seguridad. "Se sentían mucho más protegidos y al quitarse el barbijo en las audiencias posteriores se notó con mucha más precisión y claridad, el grado de vulnerabilidad que ellos atravesaban. Por ejemplo, los ojos entrecerrados de Ciro Pertossi, demostraba que se sentía abatido y frustrado. En el caso de Lucas Pertossi, es uno de los que se mantuvo más aislado por la gestualidad de sus brazos y pérdida del contacto visual con el entorno, todas sintomatologías propias en la comunicación humana de una persona que no se siente cómoda con lo que está sucediendo en su propio grupo", destacó en relación a los acusados.
Una nueva etapa ¿con sorpresas?
A medida que fue transcurriendo el juicio por la muerte de Fernando Báez Sosa, se observan cambios en la gestualidad y comportamiento de los jóvenes acusados. "Están manifestando emociones negativas más intensas lo que nos da suponer que comienza un desgaste propio de estos procesos en los cuales un grupo se siente observado durante mucho tiempo. Durante un tiempo hacen el esfuerzo para no mostrar emociones muy estridentes sin embargo, el ser humano necesita expresarse corporalmente y a medida que transcurran los días, las emociones en el rostro de los jóvenes son mucho más intensas. El enojo, miedo y angustia comienzan a vislumbrarse en las micro expresiones de cada uno de ellos", explicó el profesional.
"Probablemente van a empezar a quebrarse aquellos que muestran en el rostro emociones más contradictorias con el proceso y con la misma expectativa social", agregó Lescano.
En el caso de Máximo Thomsen, hay una expectativa generalizada por lo que pueda ocurrir los próximos días en relación a un posible quiebre en el pacto de silencio. "Todos están expectantes acerca de lo que ocurre con Thomsen ya que podría pasar que no soporte la presión. Ha dado muestras del reclinarse hacia atrás y elevar su mentón en sentido desafío...podríamos estar ante un joven que esté acumulando demasiada tensión y que en algún momento se quiebre", dijo el profesional.
"La comunicación no verbal no intenta analizar la personalidad de los sujetos que están puestos bajo análisis, sino que analizamos las emociones en ese momento, una persona puede estar enojada y luego puede estar aburrida, angustiada, triste o desinteresada", agregó el especialista que actualmente dirige en Argentina un laboratorio de investigación en Comunicación No Verbal.


