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El dato alentador que sorprende por la vuelta a las clases presenciales

Los colegios privados comenzaron el año lectivo con un dato alentador: se frenó la caída de la matricula. El motivo principal es la vuelta a las clases presenciales. Después de dos años con fuerte peso de la virtualidad, el 2022 muestra mejoras, especialmente en el nivel inicial.

Después de una larga espera y duros cruces políticos, entre el Gobierno nacional y la oposición, el inicio del ciclo lectivo de este año se produjo con presencialidad plena en los colegios.

Si bien es cierto que en varios distritos y escuelas puntuales no todos los cursos tuvieron clases normales por falta de docentes o problemas de infraestructura, desde la semana pasada se ha vuelto a la normalidad pedagógica.

Se terminaos las burbujas y la mayoría de las restricciones sanitarias. Sólo el uso de barbijo se mantiene como señal de la pandemia. Este hecho tiene un efecto positivo en los establecimientos privados de todo el país: se frenó la caída de la matrícula.

Así lo confirmó a MDZ, el secretario general de la Asociación de Entidades Educativas Privadas Argentinas (ADEEPRA), Perpetuo Lentijo.

“El comienzo del año escolar muestra un cambio de tendencia en cuanto a la matrícula en los colegios. Después de un par de años muy duros, se frenó la baja que se venía registrando en la cantidad de alumnos inscriptos como consecuencia de la pandemia”, señaló.

A raíz de la cuarentena y la implementación de clases virtuales, la morosidad en las cuotas en las escuelas privadas alcanzó niveles récords. En parte por el agravamiento de la crisis económica, pero también como primera señal de un fenómeno que se evidenció a medida que se mantenía el cierre de los colegios.

Muchos padres decidieron sacar a sus hijos de los establecimientos privados ante un escenario prolongado de virtualidad. En el caso del nivel inicial o preescolar, se vivió la peor situación por el éxodo de alumnos, lo que provocó el cierre de muchos establecimientos. El trabajo remoto también motivó que los niños más chicos permanecieran en sus hogares.

“Según los datos que manejamos para este ciclo lectivo, la matriculación no siguió cayendo respecto al año pasado. La vuelta a la presencialidad es el factor principal”, agregó Lentijo. Otro de los factores es el aumento de la actividad económica respecto al cierre que se sufrió en 2020.

El 2021 fue el momento más duro, especialmente en la provincia de Buenos Aires, el distrito más grande del país. 

La pérdida de la matrícula en los últimos años fue marcada.

“Los colegios privados llegaron a representar el 35% del total de los alumnos bonaerenses. Hoy estamos cinco puntos abajo. Estos dos últimos años fueron muy difíciles por la pérdida de alumnos y el aumento de la morosidad”, había estimado Lentijo en diciembre pasado.

De un universo bonaerense de unos 4 millones de chicos, 1,5 millones llegaron a concurrir a escuelas privadas. La caída de matrícula se estima en 300.000 alumnos. La pérdida mayor se registra en el nivel inicial.

Además del factor económico mencionado, la férrea decisión del gobierno bonaerense de oponerse a las clases presenciales profundizó el problema.

Un fenómeno similar se registró en todo el país, pero en menor magnitud. En CABA, por ejemplo, las escuelas privadas representan el 50% de la matrícula y la baja fue menor.

En el resto del país, el mayor impacto se sintió en los colegios más accesibles, mientras que en los más caros se resistió mejor a la baja de matriculación.

“Por su importancia en la cantidad de alumnos, las consecuencias más serias se vivieron en la provincia de Buenos Aires", dijo Lentijo.

El dato de la morosidad también fue preocupante al cierre del segundo año de pandemia. De niveles históricos de entre 5% y 10%, se llegó a un pico de 30%. En el inicio de este ciclo lectivo, se volvió a porcentajes normales.