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Dios atiende en Liniers: milagro en la calle Cuzco

Cada año, el 24 de diciembre, más de 400 peregrinos comparten la misa de nochebuena y se quedan a cenar en el campito del Santuario. El Padre Lucas Arguimbau, párroco del Santuario, se pone al hombro esta misión para que nadie se quede solo y en la calle en la Navidad.
Los asadores en el campito de San Cayetano.Foto: San Cayetano.
Los asadores en el campito de San Cayetano. Foto: San Cayetano.

Cuando llega cada 7 de agosto, miles de peregrinos se acercan a Liniers, porque el trabajo de cada día tarda demasiado en llegar, y quizás por fe o por ya un último recurso antes de entrar en el campo de la resignación, rezan y hasta se ponen de rodillas suplicando uno de los derechos más dignos para una persona. Y es también el único momento del año que los medios de comunicación mandamos una cámara y un cronista, para que relate casi los mismos testimonios cada año, cada 6 o 7 personas que piden, 1 llega para agradecer, se respira mucha fe en esos momentos.

La mesa está lista.
Foto: San Cayetano.

Pero empieza diciembre y en el Santuario ya empiezan a planificar la cena de Nochebuena para todos los necesitados, los que viven en la calle, los descartados, los que se quedan afuera de todo. Es por eso que el Padre Lucas, junto a su gente de confianza, esos parroquianos de todos los días, comienzan a diagramar, el menú, las cantidades necesarias para que 400 comensales que son los invitados se sientan a gusto.

El círculo de la confianza del Padre Lucas.
Foto: San Cayetano.

Imagino que no será fácil calcular cantidades para 400 personas cuando no sos del rubro gastronómico, pero se armó igual, unas empanadas de entrada, pollos y choripanes acompañados de ensaladas, bebida sin alcohol suficiente y pan dulce, también pensar en una cantidad de parrilleros, almas que sirvan la cena a cada uno, un sinfín de tareas para planificar.

Multiplicación de los panes.
Foto: San Cayetano.

Ya para el 15 de diciembre, empiezan los avisos parroquiales contándoles que necesitan, ayuda y colaboración como todo el años, pero esta vez para la cena de Nochebuena para 400 hermanos de la calle. Donaciones de alimentos, de mesa dulce, y también ayuda en efectivo, por eso el Santuario se pone al día con la tecnología bancaria.

Foto: San Cayetano.

Cada vez que se acercan los días para el sábado 24, empiezan también una especie de cuenta regresiva, porque las donaciones tardan en llegar, la cuenta del banco no crece demasiado, y llegan el momento de viralizar el pedido de ayuda, el Padre Lucas que se va comunicando con amigos de su mismo "gremio"  para que pasen los pedidos en las misas de toda las parroquias más cercanas.

Foto: San Cayetano.

Miércoles 21 de diciembre, y hacemos cálculos y nos damos cuenta que tenemos comida para 150 personas y entonces cómo hacemos? Un último esfuerzo le pide el Padre Lucas a su círculo de la confianza, les pide que salgan en radios y en sus redes contando lo que va a suceder y pidiendo que acerquen donaciones y si no pueden venir vamos nosotros a buscarlas donde sea.

"Hagan todo lo Él les diga"
Foto: San Cayetano.

Finalmente el milagro llegó a Liniers, llegaron donaciones para 500 comensales, hubo que anunciar y pedir, ya está no traigan más nada, la cena fue una verdadera fiesta, cantaron y adoraron al niño que recién nacía y que les trajo mucho, pero muchos panes bajo el brazo.

Mis amigos, está chequeado de sobra, Dios atiende en Liniers, su hijo recién nacido, multiplicó los panes.