El tradicional Jockey Club deberá aceptar socias por un fallo judicial
La Cámara Civil dio el aval a la decisión que había tomado la Inspección General de Justicia (IGJ) que obliga al tradicional Jockey Club a remover todas las cuestiones reglamentarias en el estatuto que impiden asociarse a mujeres. Desde la institución, insisten en que nunca existió ningún impedimento en su estatuto, mas allá de que nunca hubo una socia.
“El tribunal no puede soslayar que la redacción que contiene el artículo 23 del estatuto del Jockey Club, al mencionar: socios, hijos, sobrinos, nietos y yernos (pero no menciona a las nueras) sugiere con suficiente grado de certeza que la afirmación que hicieron el presidente y secretario general de la institución, en cuanto a que no hay restricción al ingreso para mujeres, no se corresponda con lo que efectivamente sucede en el club”, marca el fallo.
La Sala M de la Cámara, con los jueces Carlos Calvo Costa, María Isabel Benavente y Guillermo González Zurro como firmantes, ratificó lo que había dispuesto la IGJ. “No solo se ajusta a las facultades reglamentarias y legales conferidas al órgano estatal, sino que es coincidente con los compromisos internacionales asumidos por la República Argentina, que condenan la discriminación contra la mujer en todas sus formas”, señala el fallo.
El Jockey Club fue notificado por la IGJ, señalándole que debía “abstenerse de realizar cualquier práctica que importe la restricción de acceso de mujeres a la condición de asociadas de la institución”.
Con ello, también se le ordenó a la exclusiva institución que “reglamente detalladamente el mecanismo de presentación de solicitudes de afiliación y el tratamiento de las mismas, ello a los efectos de que las personas interesadas, independientemente de su género o condición sexual, puedan iniciar el trámite”.
Por estas medidas de la IGJ, el Jockey Club apeló infructuosamente y tuvo por respuesta del tribunal que “el reconocimiento de sus autoridades de que nunca hubo a lo largo de la historia socias mujeres ni tampoco en la actualidad, a pesar de no existir formalmente restricciones al ingreso y contar con 6000 socios, permite suponer que el mecanismo de ingreso al club tiene, en los hechos, una barrera que impide el acceso de mujeres”.
Los camaristas, además, hicieron énfasis en las políticas de nuestro país, que "asumió diversos compromisos internacionales, entre los que se encuentran la de condenar la discriminación contra la mujer en todas sus formas”. En ese sentido añadieron que las restricciones "contra determinado grupo en razón del género, al que se impide de hecho el pleno ejercicio de sus derechos por sus características innatas, al margen de los méritos o comportamientos individuales, afecta en definitiva la propia dignidad del ser humano”.
La IGJ tuvo por fundamento que decidió de dicha manera porque “en el seno del Jockey Club existían situaciones de patriarcado, misoginia, restricción y discriminación, lo que difería de lo informado por sus autoridades”. Por esto, el Jockey Club informó que no existían restricciones en su texto estatutario que limitara o prohibiera el acceso de mujeres a su institución.