Fernando Báez Sosa: un pedido de justicia y una ciudad que mantiene vivo su recuerdo

Fernando Báez Sosa: un pedido de justicia y una ciudad que mantiene vivo su recuerdo

A dos años del brutal crimen, el recuerdo de Fernando Baéz Sosa permanece vigente en la ciudad de Villa Gesell. Sus padres viajarán por primera vez al lugar del homicidio para participar de una marcha para pedir justicia.

Andrea Ginestar

Andrea Ginestar

La ciudad balnearia de Villa Gesell es una de las más concurridas de nuestro país y por estos días alberga a miles de familias y jóvenes que viajan en busca de unos días de esparcimiento y diversión. Sin embargo, quienes pasean por el centro de la ciudad se encuentran con el recuerdo de uno de los asesinatos más cruentos de los últimos años. Fernando Báez Sosa murió debido a la feroz golpiza de una patota de rugbiers a la salida de uno de los boliches más concurridos de la ciudad.

Hoy se cumplen dos años de la trágica noche donde un grupo de 8 rugbiers atacó ferozmente a un joven estudiante de derecho terminando con su vida. "Queríamos comunicarles que el próximo 18 de enero se cumplen dos años del brutal asesinato de nuestro hijo Fernando José Báez Sosa y hacemos una convocatoria en Paseo 102 y Avenida 3, en Villa Gesell”, contaron en sus redes sociales los padres del joven asesinado, quienes por primera vez viajarán al lugar del homicidio el día de hoy.

Los padres de Fernando estarán al frente de la movilización en Villa Gesell

A pesar de estar en uno de los puntos más concurridos de la ciudad, la puerta del boliche Le Brique ya no es un lugar de encuentro para los jóvenes que veranean en Gesell, hoy esa vereda está oscura y prácticamente desierta. Frente al local bailable que supo ser el más importante de la ciudad se encuentra el lugar donde fue asesinado el joven de 18 años.

Quienes transitan la avenida principal de la ciudad balnearia a la altura de la calle 102, se detienen a observar el improvisado altar lleno de fotos y pedidos de justicia montado sobre el cantero de un árbol en el lugar exacto donde Fernando tuvo su último suspiro. 

Fernando fue asesinado en la vereda frente al boliche Le Brique

Las numerosas muestras de afecto por parte de quienes dejan un mensaje en el lugar se mezclan con los rostros de tristeza de los que transitan por esa avenida y se encuentran con la foto de Fernando quien murió de forma casi instantánea producto de un fuerte traumatismo de cráneo provocado por las patadas que le propinaron sus atacantes. 

En la pared se observan dos placas que recuerdan el trágico hecho y contienen leyendas con el pedido de justicia que aún hoy sigue vigente por parte de los habitantes de Villa Gesell. "El pueblo gesellino condena social y jurídicamente estos hechos y asume el compromiso con la promoción de valores para que prevalezca el respeto a la vida y que estos hechos no se repitan", reza una de las placas colocadas.

Las placas están frente al lugar donde fue asesinado Fernando Báez Sosa

Los comerciantes de la zona aún recuerdan lo sucedido y participan activamente de las movilizaciones para pedir justicia mientras los meses transcurren y el juicio cada vez está más cerca. El 2 de enero del año próximo serán juzgados Luciano Pertossi, de 20 años; Ciro Pertossi, de 21; Lucas Pertossi, de 22; Ayrton Viollaz, de 22; Máximo Thomsen, de 22; Enzo Comelli, de 21; Matías Benicelli, de 21, y Blas Cinalli, de 20; quienes actualmente se encuentran alojados en uno de los sectores de la Alcaidía Departamental La Plata 3, ubicada en la localidad bonaerense de Melchor Romero.

Los 8 están acusados de homicidio doblemente agravado por su comisión por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas en concurso ideal con el delito de lesiones leves. Además, en el juicio se debatirán las responsabilidades penales de todos ellos por las lesiones sufridas por cinco amigos de Fernando que se encontraban con él cuando fue asesinado.

El brutal homicidio de Fernando Báez Sosa conmocionó a toda la sociedad y cada aniversario las redes sociales se llenan de pedidos de Justicia para la familia que aún no hoy espera una condena para los asesinos del joven.

¿Qué cambió en la ciudad a partir del homicidio?

Algunos jóvenes que se encontraban en la costa contaron a MDZ que luego del hecho los controles nocturnos se hicieron más estrictos y en la entrada a los boliches les revisan las mochilas para verificar que no ingresen alcohol.

Distinto es el panorama durante el día, ya que en los paradores de la playa más concurrida de Villa Gesell se puede observar a miles de chicos con heladeritas llenas de bebidas alcohólicas y escasos o nulos controles por parte de las autoridades.

 

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