Los vacíos legales en torno al nuevo DNI no binario

Los vacíos legales en torno al nuevo DNI no binario

El DNI no binario tiene como objetivo garantizar el derecho a la identidad de género de las personas que no se autoperciben como hombres o mujeres. La nueva medida plantea interrogantes sobre las jubilaciones o femicidios y obliga a generar nuevas leyes que incluyan una mirada integral no binaria.

Andrea Ginestar

Andrea Ginestar

A partir del anuncio realizado ayer por el presidente Alberto Fernández en el que se puso en marcha el Documento Nacional de Identidad (DNI) para personas no binarias, surge una serie de interrogantes respecto a las adaptaciones legales que se tendrán que hacer a partir de ahora en relación a algunos aspectos tales como: las carátulas por femicidios, jubilaciones y en el caso de ir a un penal por cometer un delito, ¿habrá un espacio especial destinado para elles?.

La creación del DNI no binario tiene como objetivo garantizar el derecho a la identidad de género de las personas que no se autoperciben ni como femeninas ni como masculinas y habilita la posibilidad de consignar con la letra "X" el campo referido al sexo.

Desde hace años, tanto las personas del colectivo trans, la comunidad LGBT como quienes se perciben dentro del no binarismo luchan para que se reconozcan sus derechos y se modifique el "status quo" en relación a normativas que son excluyentes para las personas que se identifican o autoperciben de esa forma.

Un caso a tener en cuenta es la desaparición de Tehuel De la Torre, el último 11 de marzo. El chico trans bonaerense, fue visto por última vez en San Vicente, municipio ubicado en la Provincia de Buenos Aires. Hasta el día de hoy, se desconoce su paradero y desde entonces su familia y amigos lo están buscando. Las movilizaciones y campañas de la comunidad LGBT fueron fundamentales para impulsar la búsqueda del joven de 22 años, ya que sostienen que a su caso no se le ha dado la visibilidad necesaria por ser un varón trans.

Tehuel de la Torre se encuentra desaparecido desde el 11 de marzo luego de ir a una entrevista de trabajo en Buenos Aires

En cuanto a las leyes vigentes, a partir del anuncio realizado ayer, comienza un debate que deberá tener en cuenta una mirada integral no binaria. Por ejemplo, en torno a los femicidios se abren interrogantes sobre las carátulas en caso de cometerse ese delito y la derivación a los penales en caso de existir una pena, otro aspecto que deberá discutirse son las jubilaciones. 

El debate que se viene

Para Flora Alderisi, abogada integrante del colectivo feminista, a partir de ahora debe darse un debate profundo que posibilite modificaciones que deben ser integrales y no quedar meramente en lo enunciativo.

Para lograr el marco normativo que va desde la Ley de Educación Sexual Integral (Nº26.150) pasando por la Ley de Matrimonio Igualitario (Nº 26.618) hasta la Ley de Identidad de Género (Nº 26.743), se comenzó un recorrido complejo con muchos obstáculos por parte de quienes debían y deben aplicarlo.

Alderisi agregó: "Este trayecto nos ha permitido problematizar -desde un plano jurídico-, que las opresiones se deben a la distribución “estereotipada de roles de géneros”, esto significa que hay conductas, juegos, gustos, ropa y comportamientos que se esperan  de “mujeres”, y otros de “varones”. Nos ha permitido comprender que ha sido parte de nuestra educación y que no necesariamente debemos responder a lo que está predeterminado por esos roles".

"Esta forma de organización puede ser tensada desde políticas públicas que nos permitan como sociedad visibilizar estos estereotipos, ya que los mismos son transversales a todos los aspectos del derecho", destacó.

Por otra parte, la abogada explicó que la medida es de gran importancia ya que brinda herramientas para acompañar y exigir el acceso a derechos como también a deberes asumidos por el Estado a través de dicha normativa. "En el fondo, se trata del comienzo de una disputa de sentido y no la resolución de la disputa. Es interesante el paso que se dio ayer, pero es necesario continuar profundizando en políticas públicas integrales", agregó Alderisi.

Tal es el caso del reclamo que realizó una persona de nombre Valentine que ayer recibía su DNI no binario, al decir: "Mi sentimiento interno no es una X y lo quiero dejar bien claro".

Alderisi cerró: "Para muches tras el uso de la X queda el resto de identidades ocultas; como cuando hablamos de disidencias, tras ese “otrx” existen personas, vivencias y las vulneraciones que atravesaron y aún atraviesan, por un estado históricamente ausente, que fue lo que expresó Valentine cuando le entregaron su DNI".

Jubilaciones para personas no binarias

En cuanto a la edad jubilatoria para una persona no binaria, la doctora en Derecho y Bioética y subdirectora de Derechos Humanos de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, Eleonora Lamm, explicó: "En materia previsional es absolutamente indispensable prever la posibilidad de computar años de trabajo con perspectiva de género. Este planteo ya existe y además, para que sea así, debe hacerse por fuera del binario".

La abogada destacó la importancia de reconocer la diversidad de identidades existentes y la necesidad de la existencia de un régimen jubilatorio que tenga en cuenta el trabajo de cuidado, partos, diferencias de acceso de mujeres y personas LGBT. En estos casos, sin edades específicas de acceso (60 mujeres y 65 varones por ejemplo), según sea mujer o varón.

El presidente ayer entregó los primeros DNI a personas no binarias

Lamm agregó que esa diferenciación no solo es injusta y discriminatoria para las mujeres cis (corresponden a quienes se identifican con el  género asignado al nacer) ya que implican un menor periodo de cotización y un menor ahorro.

"Esa postura binaria complejiza el acceso de otras categorías y/o identidades y refuerza estereotipos" dijo Lamm.

La profesional destacó la necesidad que existe de avanzar hacia la determinación de una edad jubilatoria en la que se tengan en cuenta el cuidado, el parto, las diferencias de acceso, como criterios que (con perspectiva de género) se consideren en un régimen jubilatorio. Eso no debería ser exclusivo de las mujeres cis ya que, por ejemplo un varón trans puede parir. "En esos casos, contemplarlos con independencia de la identidad de género de la persona es democratizador y un cambio cultural enorme en pos de la igualdad y equidad" destacó Lamm.

 

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