Un médico pide que se apruebe el tratamiento con el que se recuperó del coronavirus

Un médico pide que se apruebe el tratamiento con el que se recuperó del coronavirus

El médico Gustavo Villar (51) tuvo coronavirus y la pasó muy mal, pero pudo recuperarse y ahora ayuda a sus pacientes con nebulizaciones de ibuprofeno. A pesar de los buenos resultados del tratamiento, las autoridades sanitarias todavía no lo aprueban.

MDZ Sociedad

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El médico Gustavo Villar (51) tuvo coronavirus y la pasó muy mal, pero pudo recuperarse y ahora ayuda a sus pacientes en la Fundación Respirar con tratamientos con nebulizaciones de ibuprofeno inhalado. A pesar de los buenos resultados del tratamiento, las autoridades sanitarias todavía no lo aprueban.

"La misma noche que me di cuenta de que estaba contagiado, me hice cuatro nebulizaciones con ibuprofeno y mi saturación subió a 96. Justamente, a la noche es cuando el cortisol plasmático baja y los pacientes empeoran. El resto de los días saturé entre 94 y 95, me nebulicé durante 6 días y me recuperé", explicó Villar en diálogo con Infobae.

"Nebulicé a pacientes de 92 años con neumonía por COVID-19 y hoy están bien", resaltó el médico, quien espera que las autoridades sanitarias aprueben el tratamiento.

"Hoy veo que las evoluciones son mucho más rápidas que el año pasado y que los contagiados son más jóvenes. Tuve pacientes internados con 40 años y uno falleció con 45. Presentaba una patología respiratoria previa y cuando comenzó el tratamiento ya era tarde. El mejor momento para aplicarlo es al inicio de la enfermedad, apenas das positivo. También, puede hacerse de manera preventiva en personas con factores de riesgo, y se realiza con una baja cantidad de nebulizaciones", indicó Villar.

"Ayer le di el alta a un matrimonio mayor que se contagió de COVID-19 y me contactó hace 10 días. El hombre tiene 72 años, es diabético tipo II y padece de enfisema. Desarrolló un cuadro de neumonía bilateral: tenía la saturación en 86 y la ambulancia no llegaba por el colapso del sistema. A los dos los saqué adelante con las inhalaciones de ibuprofeno nebulizable. Ahora solo tienen que hacerse los controles, pero ya están perfectamente recuperados", agregó el médico.

A pesar de que los médicos tienen prioridad en la vacunación por integrar uno de los grupos de riesgo, Gustavo eligió no vacunarse y ni siquiera se anotó para recibirla. "No estoy vacunado porque estadísticamente no soy población de riesgo y, además, tengo una alternativa válida para tratarme, cuya eficacia quedó demostrada cuando me contagié. Esa vacuna tiene que ir al brazo de un anciano, no al mío", señaló el médico.

"Antes, tenías una semana para mandar a una persona el respirador. Ahora, los pacientes empeoran en 4 días, son más jóvenes y colapsan el sistema de salud. Por eso, con el uso del ibuprofeno inhalatorio el sistema podría descomprimirse, ya que no es una cura pero es una herramienta para aplicar de manera masiva, barata, de fácil traslado y sin necesidad de refrigeración", destacó Villar.

"Un colega de 59 años fue inoculado con dos dosis de Sputnik, está intubado hace 15 días en un hospital de la Ciudad de Buenos Aires y no nos dejan entrar a nebulizarlo. La gente se muere ahora y no nos dejan entrar en ningún hospital, aunque el familiar vaya con las ampollas y el consentimiento informado en la mano. El tratamiento es gratuito. Lo dona la fundación y no tiene costo. Nunca se pensó en lucrar con esto. Tratamos de que no se interne a los pacientes, porque después no podemos entrar a los hospitales a nebulizarlos", agregó el médico.

"O nos demuestran que esto no sirve o nos dicen que lo hagamos. Pero mientras tanto, la gente se muere en los hospitales. Los muertos no tienen dosis tóxicas: si están preocupados por lo mal que les puede hacer un fármaco, primero deberían ocuparse de que el paciente no se muera", cerró Villar.

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