La ANMAT aprobó un nuevo tratamiento para un subtipo de leucemia, hay gran optimismo

La ANMAT aprobó un nuevo tratamiento para un subtipo de leucemia, hay gran optimismo

Está destinada a pacientes adultos con leucemia linfoblástica aguda (LLA) de células B precursoras y que no hayan respondido favorablemente a las restantes opciones terapéuticas disponibles.

MDZ Sociedad

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La ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) aprobó un nuevo y prometedor tratamiento para pacientes adultos con un subtipo de leucemia llamada linfoblástica aguda (LLA) de células B precursoras.

Este tratamiento está destinado a aquellos pacientes que no hayan respondido favorablemente a las restantes opciones terapéuticas disponibles. La nueva droga, denominada inotuzumab ozogamicina, ha demostrado buenos resultados en estos pacientes (representan el 25% del total de casos de LLA de células B).

La seguridad y eficacia de la nueva droga fue avalada por el estudio clínico aleatorizado multicéntrico en fase III denominado INO-VATE ALL el cual fue publicado por la revista médica New England Journal of Medicine. El estudio, que incluyó más de 300 pacientes que habían recibido al menos un esquema de quimioterapia, demuestra de manera significativa como más pacientes tratados con inotuzumab ozogamicina alcanzaron una remisión completa de la enfermedad en comparación con los que recibieron quimioterapia.

Según la investigación, un número mayor de pacientes asignados al fármaco en estudio logró no tener evidencia de células de leucemia presentes en la sangre o en la médula al cabo de la terapia. Además, en lo que respecta a niveles de sobrevida sin recaídas y a sobrevida general, la nueva droga mostró mejoras comparada con el tratamiento estándar, aunque las mismas no fueron significativas.

“Al comparar en el estudio INO-VATE ALL los resultados de los pacientes que recibieron este tratamiento en relación al grupo asignado a la quimioterapia estándar de rescate, hubo una diferencia significativa a favor del grupo de inotuzumab ozogamicina: 73,8% versus 30,9% respecto a la posibilidad de obtener una remisión de la enfermedad. En este sentido, los pacientes con el flamante fármaco pudieron planear la continuidad de su tratamiento hacia un trasplante hematopoyético, que representa la única opción curativa en esta población, pero a la que se debe llegar en remisión completa, preferiblemente con ‘Enfermedad Residual Mínima’ (ERM) negativa”, señaló el doctor Gustavo Kusminsky, Jefe de Hematología y Trasplante Hematopoyético del Hospital Universitario Austral.

El médico agregó que: “La Inotuzumab ozogamicina viene a sumarse a una serie de nuevas opciones terapéuticas, en su mayoría del grupo de las inmunoterapias, que nos proveen de más y mejores herramientas para el tratamiento de aquellos pacientes que presentan este tipo de leucemias, para las que hasta hace pocos años contábamos con muy pocas alternativas de tratamiento”.

“Siempre es una buena noticia disponer de nuevas opciones terapéuticas para ofrecerle a nuestros pacientes. Particularmente, este fármaco viene respaldado por robustas investigaciones que evidencian un beneficio tangible para un grupo importante de pacientes”, resaltó la doctora Isolda Fernández, Jefa del Servicio de Hematología de Fundaleu e integrante de la Subcomisión de Leucemias Agudas de la Sociedad Argentina de Hematología (SAH).

800 nuevos casos de este tipo de leucemia por año

En Argentina se diagnostican aproximadamente 800 nuevos casos de este tipo de leucemia por año. Un 50% se presenta en niños menores de 15 años y el resto ocurre en adultos, con una mediana edad de 50 años. 

El curso de la enfermedad en la población infantil es bastante favorable, esto no sucede en los adultos: entre el 320% y el 40% responden adecuadamente al tratamiento, otro 20% son refractarios o recurrentes y entre 4 y 5 de cada 10 pacientes sufren recaídas en meses o años y su pronóstico en poco favorable.

Si bien, hasta el momento, no se conoce una forma de prevenir la LLA, se sabe que son factores de riesgo la edad (en similares proporciones los dos extremos de la vida: niños y adultos mayores), ser varón, el tabaquismo y la exposición a altos niveles de radiación y a ciertas sustancias químicas, como el benceno.

 

 

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