El taxista que quiere ser el próximo Paco Rabanne

El taxista que quiere ser el próximo Paco Rabanne

Germán Nisola trabajaba como taxista y masajista. Hoy, vende perfumes y busca igualar a las grandes marcas.

Candelaria Reinoso

"Al principio de la pandemia, mi trabajo se limitó, y así que todo el tiempo estoy 'buscando la zanahoria', y vivir en Argentina es un poco eso", cuenta Germán Nisola, que con 31 años es dueño de su propia marca de perfumes, Germani, que busca crear replicas de los perfumes más reconocidos, envasados con su marca.

"Hace un año empecé a vender perfumes cuando conocí una española por Marketplace. Ella trabajaba en una perfumería y me ofreció vender los perfumes que tenía en su local", relata el emprendedor. "Vendí dos y después nunca más, porque durante la pandemia la gente no salía a la calle y no necesitaba perfumes. Empecé a vender perfumes más económicos, y aunque me compraban bastante, la gente no volvía porque el aroma no duraba, a pesar de ser rico. Investigando, me contacté con un laboratorio en donde trabajaban perfumistas reconocidos, hice un curso, me fueron guiando y asesorando, además de venderme los insumos para mi perfumería. Así es como empecé a fabricar mis propios perfumes", cuenta Nisola.

Perfumes Germani

"Siempre fui un apasionado de los perfumes, lo tenía inconscientemente en mí, eso de inventar cosas, pero me faltaba el producto. Me hice de golpe de muy chico, mi papá falleció cuando tenía 16 años, así que nunca tuve tiempo de desarrollarme como me hubiese gustado. Siempre tuve que agarrar los trabajos que me encontraba de forma impulsiva, y recién ahora puedo desarrollarme en lo que me gusta", explica el perfumista. 

"Las empresas que venden indumentaria, y quieren tener su propia colección de perfumes, por ejemplo, contactan a los laboratorios para que les generen una esencia especial, que es lo que proyecto a futuro. Los aromas más conocidos como Good Girl de Carolina Herrera son más fáciles de vender, porque la gente ya sabe que le gusta. Incluso tengo algunos perfumes idénticos. Las marcas no comparten todos los ingredientes con el púbico, y ahí está el trabajo de grandes perfumistas en descubrir cuál es el ingrediente secreto", revela Nisola.

Perfumes macerados.

"Cuando se empieza en un ambiente desconocido, uno trata de contactarse con personas que tengan experiencia y así evitar cometer los mismos errores. En los laboratorios me arman una composición, donde las fragancias contienen en promedio entre 60 y 80 componentes, desde maderas a flores. Con un par de elementos congeniados y amacerados, a la semana los envaso", explica. Con respecto a fabricar su propia esencia,  comenta que primero debe contemplar la aceptación que recibiría un perfume original. Tengo muy buenas devoluciones. A través de las redes y con tarjetas de presentación es la forma en que me doy a conocer. La idea es ir mejorando contantemente", proyecta Nisola.

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