¡Gracias Netflix!: el servicio de streaming agregó una comedia de culto de los hermanos Coen

¡Gracias Netflix!: el servicio de streaming agregó una comedia de culto de los hermanos Coen

El Gran Lebowski es un clásico de culto que no tiene desperdicio, y muestra la maestría de los Coen para hacer una película que realmente se trata de nada.

Francisco Pérez Osán

Francisco Pérez Osán

El Gran Lebowski se estrenó en 1998, y terminó de mostrar que los hermanos Joel y Ethan Coen eran capaces de hacer exactamente lo que quisieran cuando se ponían detrás de una cámara. La película sobre un slacker -una persona que prácticamente no hace nada de su vida- que perdía una alfombra se transformó inmediatamente en un éxito de culto, que hasta el día de hoy sigue generando fanatismo.

Jeff "El Dude" Lebowski -"el Pibe Lebowski" podría ser una traducción acertada- lleva la vida más relajada que pudo conseguir. Juega a los bolos con sus amigos, se toma unos cuantos rusos blancos por día, y a veces visita a sus amigas. Su vida se complica cuando es confundido con Jeffrey Lebowski -que viene a ser el Gran Lebowski-, un empresario al que le secuestran la novia y que le pide al Dude que lo ayude a manejar el rescate.

En el medio hay decenas de pequeñas historias que por lo general no llevan a nada. De hecho, Joel Coen indicó que con la caótica estructura se buscó que la historia avanzara "en episodios e involucrando personajes que tratan de resolver un misterio y al mismo tiempo teniendo un argumento muy complejo que finalmente no tiene importancia".

Nihilistas, bolos, alfombras, artistas y mafiosos se mezclan en una comedia realmente única, que sólo se mantiene unida por la impecable e inolvidable actuación de Jeff Bridges. Hay que reconocer que no está para nada mal acompañado: en el reparto están también presentes John Goodman, Julianne Moore, Steve Buscemi, John Turturro, el fallecido Phillip Seymour Hoffman y Tara Reid.

A pesar de ser un fracaso en la taquilla, El Gran Lebowski se transformó rápidamente en una película de culto, y hasta sus críticos más acérrimos tuvieron que reconocer, con el paso del tiempo, que era una obra maestra.

Su genio radica primero en la conjunción de la actuación de Bridges y el guión. El Dude es un personaje difícil de tomar en serio, pero de alguna manera el actor lo consigue, y su papel se transformó en un ícono generacional. Tal es así que todavía se celebra en Estados Unidos un festival anual que celebra la película y a su protagonista: el Lebowskifest.

lebowskifest

El otro motivo por el que esta comedia se destaca es su sentido del humor único. Sus personajes son caricaturescos pero en el mejor sentido. Se nota la sátira, pero sin llegar a los puntos extremos que los Coen alcanzaron en, por ejemplo, Burn After Reading. Tal vez este sea también el punto más alienante de la película, ya que quienes no disfruten de las sutilezas, las referencias hiperespecíficas y el absurdo probablemente no disfruten ni un poco de esta obra maestra.

Ahora, 22 años después de su estreno, Netflix le da la oportunidad a una nueva generación de disfrutar de un clásico de la comedia, ya que la agregó a su catálogo a fines del mes pasado.

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