El avión extraviado no volaba con sus hélices originales
A una semana de la desaparición del Mitsubishi MU-2 de la familia de Matías Aristi, uno de los tres ocupantes de la nave, un dato hasta ahora desconocido puede llegar a modificar los parámetros de búsqueda: la aeronave tenía más autonomía que la considerada, por lo que podría haberse accidentado (o aterrizado) más lejos de lo estimado.
MDZ pudo comprobar que las hélices con las que volaba el MU-2 no eran las originales. En septiembre de 2014, le fueron instaladas nuevas hélices alemanas de cinco palas, fabricadas por MT-Propeller Entwick Lung, que modifican considerablemente el rendimiento del avión.
En este sentido, el especialista e historiador aeronáutico mendocino Gustavo Marón contó a este diario que las nuevas hélices "cambian notoriamente la performance de ascenso, velocidad de crucero, techo de servicio, consumo y, por ende, autonomía. Además, disminuyen drásticamente los niveles de emisión de ruido del avión, del que termina oyéndose sólo un susurro".

Las fotos que circularon del avión, donde se observan hélices de cuatro palas, fueron tomadas antes de septiembre 2014.
Esta foto fue tomada después de la modificación y puede representar una pista clave para el hallazgo de la aeronave.
A diferencia de las cuatripala, las hélices que tenía el avión extraviado "son más cortas, resistentes y livianas, lo que aporta al Mitsubishi MU-2 modificado un aumento de la aceleración y de la velocidad de ascenso, lo que permite llegar más rápido al nivel de crucero y ahorrar combustible en todos los segmentos de vuelo; además, las nuevas hélices incrementan la velocidad contra un menor consumo, lo que se traduce en una mayor autonomía", agregó Marón.
Según se estimó hasta el momento, el Mitsubishi LV-MCV que el lunes pasado despegó de San Fernando supuestamente rumbo a Formosa disponía de una autonomía de unas cuatro horas y media de vuelo. Sin embargo, de acuerdo con estimativos, las hélices alemanas modificarían sustancialmente los cálculos basados en los parámetros originales de la aeronave.
La aeronave tenía más autonomía que la considerada, por lo que podría haberse accidentado (o aterrizado) más lejos de lo estimado al inicio de la búsqueda.

El avión pertenece a la familia Aristi, a cargo de la bodega Melipal de Luján de Cuyo. El logo de la empresa aparece en la aeronave.
Las hélices alemanas
La empresa MT-Propeller, fabricante de las hélices que tiene el MU-2 extraviado, se dedica a desarrollar tecnología para mejorar las prestaciones de los aviones a los que sus hélices se aplican. El 28 de febrero de 2013, la Autoridad Aeronáutica Europea autorizó la instalación de nuevas hélices pentapala de hojas curvadas en los aviones Mitsubishi MU-2, en reemplazo de las Hartzell cuatripala rectas originales de fábrica.
Las hélices alemanas MTV-27 que se colocaron al avión perdido están fabricadas en madera de haya laminada altamente comprimida que tiene una resistencia a la tracción similar al acero. El núcleo es reforzado por capas de fibra de carbono y vidrio; y sellado con capas de pintura acrílica de poliuretano, entre otras características. El logo de MT Propeller Straubing Flugplatz en el LV-MCV extraviado.



