El desempleo golpea más a las mujeres jóvenes
En Mendoza la población de jóvenes “ni ni” supera a la media nacional. Son jóvenes de entre 18 a 24 años, que ni estudian ni trabajan ni buscan empleo, el promedio a nivel país está en 15,3% de los jóvenes, mientras que en Mendoza es del 19,4%, según estadísticas oficiales.
El problema del desempleo aumenta en las mujeres jóvenes. Un estudio publicado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) compara a la Argentina con la realidad de países más avanzados, y especifica que en el país "el ingreso de los jóvenes está fuertemente condicionado por baja formación, regulaciones laborales e impositivas onerosas y burocráticas, y ausencia de estrategia para promover conductas reproductivas responsables".
La tasa de empleo general es del 63% para la población en edad de trabajar, con una tasa del 75% para los hombres y del 51% para las mujeres. Pero surge un dato alarmante entre las jóvenes de entre 15 y 24 años: sólo una de cada cuatro mujeres consigue trabajar. "La tasa de empleo promedio es de 33%, donde para los varones es de 41% y las mujeres de 24%", continuó el estudio del Instituto presidido por el economista Jorge Colina, que se basó en datos de 2013 del Indec.
El impacto del desempleo es mayor en las mujeres que integran los hogares más pobres. “Muchas desertan de la escuela secundaria debido a un embarazo temprano o a la imposición familiar de asumir tareas domésticas dentro del hogar”, detalla el informe.
El estudio especificó que la "principal diferencia" con otros países socialmente más avanzados se da porque la mayor parte de su población en edad activa accede a un empleo de calidad. En el segmento etario de 15 a 24 años, en los países nórdicos el 47% de los jóvenes varones y el 48% de las jóvenes mujeres tienen empleo. En Suiza y Holanda, el 60% de los jóvenes, tanto varones como mujeres, trabajan.
De acuerdo al análisis del Instituto, sólo al generar "condiciones institucionales" para un masivo ingreso de los jóvenes, especialmente de las mujeres, al mercado de trabajo, "se podrá elevar estructuralmente la tasa de empleo femenino general". Y agrega: "Es clave replantear todos los programas asistenciales que incentiven el trabajo y no la inactividad de las mujeres". Sobre ese punto habló el economista Colina en una entrevista con MdzRadio: “Por razones culturales, las mujeres se abocan más al cuidado doméstico y la brecha se acentúa cuando aparece el embarazo temprano y es más difícil salir a buscar trabajo”, observó.
No está aún claro si los subsidios que reciben mujeres jóvenes como la Asignación Universal por hijo influyen en la menor búsqueda de empleo. Sin embargo, Colina dijo que los primeros datos sugieren que “la política asistencialista puede estar agudizando la no participación de la mujer en el mundo laboral”. Aclaró que no cree que esté mal otorgar un subsidio al niño con la contraprestación de que vaya al colegio y reciba las vacunas, pero que podría mejorarse. “Se podría pensar en aumentar la asignación si la madre sale a buscar trabajo para inducir a las chicas a que no se queden en las casas, sino a superarse”, dijo Colina.
Por último, aclaró que la gran mayoría de este 33% promedio de jóvenes –hombres y mujeres- que tienen empleo, trabaja en negro: “Es un segmento altamente precarizado”.

