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Otro violento robo que, sólo por casualidad, no terminó en tragedia

Un hombre y su empleada vivieron media hora de horror en una vivienda de Guaymallén, cuando dos delincuentes entraron a punta de pistola, y tras atarlos, los obligaron a entregar cuanto objeto de valor se encontrara dentro del inmueble. Afortunadamente, la serenidad del dueño de casa colaboró para que no se convirtiera en algo peor.

@horayacante
 
Un hombre y su empleada fueron tomados de rehenes por dos delincuentes que ingresaron a la vivienda a punta de pistola y golpes. Ambos fueron atados y obligados a revelar donde guardaban los objetos de valor, mientras los asaltantes recorrían el interior de la casa. Este hecho de violencia extrema, que se prolongó durante más de media hora, sucedió al día siguiente del asesinato del abogado Adolfo Moreno y de la empleada bancaria María Lourdes Gordillo, también en Guaymallén.
 
Todo comenzó en la mañana del jueves 14, a las 8.10 de la mañana. Es decir, doce horas después que María Lourdes Gordillo fuera asesinada de un balazo en la cabeza en la puerta de su casa, y a un día de distancia de que Adolfo Moreno, muriera ejecutado por una pareja de delincuentes en su habitación, frente a la mirada de su esposa.
 
Paradójicamente, este asalto se desarrollaba mientras el Jefe de Policías, Juan Carlos Caleri, hablaba por el aire de MDZ Radio y aseguraba que “se estaba trabajando en la prevención” del delito. Sin embargo, los tres hechos se sucedieron en Guaymallén, con un intervalo de aproximadamente doce horas entre sí.


 
 El hecho
 
Según el relato de una de las víctimas, el hecho ocurrido a unas pocas cuadras de la Terminal de Ómnibus, comenzó a gestarse cuando dos hombres armados sorprendieron a una mujer que limpiaba la vereda de la casa en la que trabaja. Allí, a punta de pistola y golpes de puño, los delincuentes la obligaron para abriera la puerta delantera de la vivienda, propiedad de una pareja de jóvenes empresarios que viven con sus cuatro hijos.
 
Si bien la dueña de casa había salido unos minutos antes para llevar los chicos a la escuela, su esposo aún permanecía en la vivienda, y ultimaba los detalles para comenzar el día laboral. Programa que fue interrumpido cuando la empleada entró sujetada por dos tipos armados, que irrumpieron dando gritos y amenazando con hacer uso de las pistolas que empuñaban.
 
Una vez que lograron reducirlos a ambos y atarlos (a la empleada además la amordazaron), los obligaron a señalarles cuanto objeto de valor se encontrara dentro. Sin embargo, su principal objetivo estaba centrado en que le entregasen una suma de dinero en moneda extranjera, que estaban seguros que la familia guardaba.
 
Allí, en una muestra de serenidad –totalmente atípica en estos casos-, el dueño de casa se comunicó por celular con su esposa para preguntarle dónde guardaban el dinero, ya que lo necesitaba para “cerrar un negocio”. “Trato”, que su esposa no dedujo hasta que se comunicó con ella unos minutos después para contarle lo que realmente había ocurrido.
 
Así, con bastante calma y dominio propio, el padre de familia evitó que la situación pudiera tomar un cariz fatal.
 
Sin embargo, no pudo impedir que los delincuentes –a los que se le sumaron dos más en el transcurso del asalto-, registraran todas las habitaciones y se hicieran con un botín compuesto por siete mil pesos en monedas nacional y extranjera, y una cantidad abultada de electrodomésticos, valuados en más de veinte mil pesos. Además, le sustrajeron un auto, que usaron para cargar los objetos robados y escapar.
 
Una hora después, la Policía les avisó que habían recuperado el auto –aunque no los otros bienes-. No obstante, hasta el momento no tienen novedades sobre los delincuentes, quienes escaparon por el portón de su casa, a plena luz del día, mientras los diarios, radios y canales de televisión publicaban las declaraciones de distintos funcionarios del Ministerio de Seguridad, que aseguraban que estaban trabajando para disminuir la delincuencia y resguardar la vida de los mendocinos.