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Hago y deshago, excluyo, tiro y desecho

En nuestra lengua las formas deshecho y desecho suelen confundir. La primera proviene del verbo deshacer y su significado es el contrario de hacer. En cambio, la forma desecho puede provenir del verbo desechar o ser un sustantivo. La lingüista Nené Ramallo explica su uso correcto.
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Días atrás, al leer los titulares de un matutino local, nos sorprendía la confusión en que había incurrido el redactor al hablar de los “deshechos” (sic) de Sierra Pintada. Al ir al contenido del artículo, era posible advertir que allí se mencionaba un problema tóxico con los desechos de ese lugar.

Existen las dos formas en nuestra lengua: ‘deshecho’ y ‘desecho’. El primero proviene del verbo ‘deshacer’ y su significado es, precisamente, el contrario de ‘hacer’. Ese sentido negativo se lo aporta el prefijo DES-. Además, todas las formas de su conjugación  son como las de aquel verbo: “Deshice el tejido porque no me agradaba”, “No desharé el contrato porque me parece justo”, “Se deshicieron de lo superfluo” y “Se ha deshecho en halagos”. La H posterior a la S no falta nunca porque todas las formas derivan de “hacer”.

En cambio, la forma ‘desecho’ puede provenir del verbo “desechar” o ser un sustantivo. En el primer caso, corresponde a la primera persona del singular, del presente de ese verbo; su significado es “excluyo, repruebo, menosprecio, expelo, arrojo, aparto de mí”; así, en estas oraciones, toma ese sentido: “Desecho (tiro, descarto) ese papel por amarillento” o “Aún no lo desecho (descarto) porque todavía puedo utilizarlo”. El ‘desecho’ como sustantivo se relaciona con el verbo, dado que su significado es “cosa que, por usada o por cualquier otra razón, no sirve a la persona para quien se hizo. Residuo, basura”. Entonces, hablamos de “desechos hospitalarios” y de “desechos tóxicos”. Es a ese sustantivo al que debía aludir el titular del diario.

Tanto el verbo como el sustantivo se relacionan con el adjetivo ‘desechable’, que toma el sentido de “descartable”, porque ya no es aprovechable y puede tirarse.

La confusión en la escritura proviene, quizás, de dos causas: la primera, la homofonía de los dos términos, que suenan exactamente iguales. La segunda, es que, en determinados contextos, puede producirse un entrecruzamiento de significados, pues tendemos a desechar lo que ya está deshecho por el uso o, en otras ocasiones, nos deshacemos de aquello que consideramos que, por un uso excesivo, se ha tornado inservible, se ha transformado en un desecho  y es ya descartable.

Los que trabajamos en la enseñanza y difusión del español y, además, amamos esta lengua, no podemos dejar de recordar que el 23 de abril es el Día del Idioma Español, conmemoración organizada por el Instituto Cervantes para celebrar la importancia del español como lengua internacional, que ya cuenta con más de 450 millones de hablantes en el mundo. Se instituyó esta fecha en honor al escritor Miguel de Cervantes Saavedra, quien murió el 23 de abril del año 1616 y cuya novela "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha" está considerada la obra cumbre de la lengua española. En la misma fecha, pero del calendario juliano, murió William Shakespeare. También murieron en diferentes años, el peruano Inca Garcilaso de la Vega y Vladimir Nabokov (en 1899). En algunos países se conmemora a la vez el Día del Libro.

* Nené Ramallo es la directora del Departamento de Letras, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo; es lingüista, especialista en dialectología.