"Haber", no "hubieron"
Un lector pregunta acerca de los usos del verbo ‘haber’, cuando actúa como impersonal. Su duda, seguramente, se fundamenta en el hecho del contraste entre lo que se escucha habitualmente, como *hubieron muertos, y la norma correcta que dice ‘hubo muertos’.
La historia de este aparente desfasaje en la concordancia se encuentra en el siguiente hecho: ‘haber’ como verbo impersonal denota la presencia o existencia de lo designado por el sustantivo que lo acompaña y que va normalmente pospuesto al verbo; así, por ejemplo: Hay alguien esperándote; Había un taxi en la puerta; Mañana no habrá función; Hubo un serio problema. Como se ve en el primer ejemplo, en este uso, la tercera persona del singular del presente de indicativo adopta la forma especial hay.
Esta construcción es heredera de la existente en latín tardío de habere (siempre en tercera persona del singular) más un sustantivo singular o plural en acusativo. Así pues, etimológicamente, esta construcción carece de sujeto; es, por tanto, impersonal y, en consecuencia, el sustantivo pospuesto desempeña la función de complemento u objeto directo.
Prueba de su condición de complemento u objeto directo es que puede ser sustituido por los pronombres de acusativo lo(s), la(s): Hubo un problema > Lo hubo; No habrá función > No la habrá; Había muchas quejas > Las había. Puesto que el sustantivo que aparece en estas construcciones es el complemento directo, el hecho de que dicho sustantivo sea plural no supone que el verbo haya de ir también en plural, ya que la concordancia con el verbo la determina el sujeto, no el complemento directo.
Por consiguiente, en estos casos, lo más apropiado es que el verbo permanezca en singular, y así sucede en el uso culto mayoritario, especialmente en la lengua escrita, tanto en España como en América.
La misma inmovilidad en singular del verbo conjugado debe producirse en el caso de que haber forme parte de una perífrasis con poder, soler, deber, ir a, etc.: Podía haber excepciones a esa regla tan dura; Deberá haber, por lo menos, dos instancias de examen; Va a haber otras oportunidades.
No obstante, la excepcionalidad que supone la existencia de un verbo impersonal transitivo, sumado al influjo de otros verbos que comparten con haber su significado «existencial», como estar, existir, ocurrir, todos ellos verbos personales con sujeto, explica que muchos hablantes interpreten erróneamente el sustantivo que aparece pospuesto al verbo haber como su sujeto y, consecuentemente, pongan el verbo en tercera persona del plural cuando dicho sustantivo es plural: *Hubieron muchos casos de sarampión en el jardín; incluso se ha llegado al extremo de generar una forma de plural *hayn para el presente de indicativo, con el fin de establecer la oposición singular/plural también en este tiempo: *En el centro también hayn cafés.
Paralelamente, se comete también el error de pluralizar el verbo conjugado cuando haber forma parte de una perífrasis: *Dice el ministro que van a haber reuniones con diferentes cancilleres.
Pero, aunque ese uso esté muy extendido en el habla informal de muchos países de América y aunque se dé también en España, especialmente entre hablantes catalanes, se debe seguir utilizando este verbo en singular cuando sea usado como impersonal en la lengua culta formal, de acuerdo con el uso mayoritario entre los escritores de prestigio.
La otra duda que plantea un lector es acerca de la palabra ‘digresión’, si es correcto usar ‘disgresión’ o si solamente es válida la forma sin la ‘s’. Debo responder con la etimología y la historia de la palabra para que el lector sepa por qué se adopta la forma ‘digresión’: ya en latín la única forma existente es digressio (de DIS- que indica ruptura- y GRADIOR = caminar), con el valor de "acción de alejarse, partir, acción de apartarse del camino recto". Como se ve, ya la ‘s’ había desaparecido.
Entonces, hemos heredado en español la parte material del latín, sin la ‘s’, y también el significado: "ruptura del hilo del discurso con algo vagamente relacionado". Así pues, cuando un disertante se aleje un momento del tema central de su exposición, para referirse a otro asunto vinculado con aquello de lo cual venía hablando, diremos que ha hecho una ‘digresión’.
Fuente: Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Diccionario panhispánico de dudas. Colombia: Santillana.
* Nené Ramallo es la directora del Departamento de Letras, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo; es lingüista, especialista en dialectología.

