Presenta:

Narcobanda: escuchas ponen en duda el accionar de un efectivo de Inteligencia

Aparece hablando con el líder de la banda, Marcelo Araya. Planificaron cómo dejar en libertad a uno de los integrantes de la gavilla y cómo hacer para que el jefe de la barra brava de Godoy Cruz, Daniel Aguilera, cayera preso. La idea era matarlo en la cárcel. En el Ministerio de Seguridad creen que en realidad estaba actuando como parte de su trabajo.
145426.jpg

La aparición de una serie de escuchas telefónicas en la investigación sobre el accionar de la narcobanda liderada por Marcelo Araya dejó muy mal parado a un efectivo de la Dirección Inteligencia Criminal (DIC). Sin saber que las comunicaciones estaban siendo intervenidas por personal de Investigaciones, apareció en más de una oportunidad dialogando de manera fluida con Araya y dando indicaciones sobre cómo hacer para dejar en libertad a un secuaz del “Gato” que había sido detenido, además de planificar el arresto del jefe de la barra brava de Godoy Cruz, Daniel “Rengo” Aguilera, para luego tener la posibilidad de asesinarlo en la cárcel.

La identidad del efectivo bajo sospecha no será dada a conocer por tratarse de un integrante de Inteligencia, que -a priori- se presenta en la causa como un policía corrupto. Sin embargo, algunas fuentes del Ministerio de Seguridad se animaron a decir que, en realidad, estaba cumpliendo ese papel porque estaba tras los pasos de una banda dedicada al contrabando y, sin saberlo, topó con Araya.

Hasta el momento, ningún funcionario confirmó fehacientemente que este policía haya estado operando como infiltrado. Y la respuesta del ministro de Seguridad Carlos Aranda sobre este tema no terminó de ser del todo clara. Primero reconoció que ya estaba al tanto de la situación y que el caso estaba a disposición de la Inspección General de Seguridad; luego aseguró que su cartera evaluaría el asunto una vez que la Justicia se expidiera, y por último explicó que, según trascendidos, se trataba de un efectivo que estaba siguiendo una línea de investigación y que sus superiores estaban al tanto de todo.

¿Por qué es sugestivo el contacto de este policía con Araya? Marcelo “Gato” Araya no es un delincuente más. Está apuntado por la Policía de Mendoza como el jefe de una banda dedicada al tráfico de drogas, contrabando y manejo del mercado negro de las armas de fuego que nutren al hampa local. Su figura comenzó a resaltar cuando desató una guerra callejera con Aguilera por el dominio del barrio Gloria; enfrentamiento que dejó varias víctimas fatales y a Araya encarcelado.

La aparición del espía policial surgió en las escuchas el 27 de diciembre del año pasado. Araya lo contactó para que lo ayudara a dejar en libertad a Juan Morales Neira, uno de sus laderos.

Morales Neira había sido detenido en Las Heras por manejar en estado de ebriedad y por la portación de un arma. Semejante imputación tiraría por la borda el régimen de libertad condicional que estaba cumpliendo y todo indicaba que volvería a un centro penitenciario. Y si Morales Neira estaba preso, Araya perdía a uno de sus principales soldados en la guerra con Aguilera.

Luego de pedir los detalles para saber cómo había sido la detención, el policía aconsejó a Araya: “Él (por Morales Neira) tiene que negar todo; él no tenía idea de nada; después que la piba que se haga cargo”.

La “piba” a la que se hace referencia era la mujer que iba en el auto con Morales Neira. La estrategia del policía -y que surge de las escuchas- era la siguiente: que ella dijera que había encontrado el arma y que no le había dicho nada a su pareja. Luego, deberían buscar a unos cuantos testigos que confirmaran que esa historia.

El fiscal instruyó esa causa, Gonzalo Nasar, confirmó que los hechos pasaron tal cual, y que tuvo liberar a Morales Neira por el beneficio de la duda cuando la mujer y varios testigos aseguraron que el sospechoso no tenía nada que ver con el arma.

Y hubo más. Por las dudas, el miembro de Inteligencia sugirió a Araya tener un plan B: “Ahora tenemos un poquito más de poder porque el que era director nosotros (por Inteligencia) ahora es Ministro (por Aranda), así que no va a haber problema. Le digo que ese vago está trabajando conmigo y que no me deje esa gente adentro”. La idea era hacer pasar a Morales Neira como informante de la DIC.

Matar al "Rengo"
Pero a Araya, además de la detención de su lugarteniente, lo preocupaba otra cosa, y por eso habló por teléfono con su contacto policial: “Lo otro que te iba a pedir, ya que estás con un poquito de poder… sabés que necesito sacar sí o sí a los Aguilera del medio… porque la verdad es que me están rompiendo mucho las pelotas en el barrio La Gloria”.

Respuesta del policía: “No hay problema. Ahí voy a necesitar más que nada de usted, que me tire el dato preciso. A mi me sirve hasta por la parte laboral”.

Según Araya, el “Rengo” Aguilera contaba con la protección de la brigada de Investigaciones de Maipú, y por eso siempre lograba zafar de los allanamientos. Entonces sugirió: “Yo creo que lo más sencillo ahí, como para sacarlo de la calle, es lo chiquito, viste… es decir, pararlo en el auto por ahí, tirarle un fierro arriba y sacarlo del juego, viste… yo ya teniéndolo en cana hago eliminar a ese hijo de puta”.

Dicho y hecho. El 17 de enero Daniel “Rengo” Aguilera (foto) fue detenido en la calle. Según la información policial, tenía en su poder una pistola calibre 380 que estaba denunciada como robada. Sin embargo, el plan nunca llegó concretarse por completo. El jefe de la barra brava de Godoy Cruz quedó en un calabozo de la comisaría Séptima y recuperó la libertad un par de días después por orden del fiscal Juan Carlos Alessandra. De haber sido trasladado al penal, lo esperaba una muerte segura.

Estos hechos complicaron la situación del policía. “Quedó mal parado”, afirmó un jefe policial. Y agregó: “El problema de Inteligencia es que nadie sabe qué están haciendo sus miembros o con quiénes están trabajando. Es todo muy desprolijo. Creemos, o queremos creer, que estaba trabajando. Hasta donde sabemos, él no sabía que su contacto era Araya. Se enteró unos días antes de la detención porque se le pidió a la DIC que no tocaran esa línea. Si realmente estaba haciendo inteligencia, lo hacía de una manera muy estúpida”.